miércoles, 14 de octubre de 2009

LOS DIARIOS DEL SITIO DE MELILLA DE 1774-75, DIAS 16 AL 31 DE DICIEMBRE DE 1774

Mellia desde el navio San Genaro
Día 16
ANONIMO.- Diario…
Este día no hubo más novedad que la de haber aumentado los enemigos sus morteros, contando hasta 26, pero sin haberse experimentado desgracia alguna.
Por nuestra parte se continuaron con actividad los trabajos y se aumentó la batería provisional de la Concepción con cuatro cañones que disparan con acierto a los enemigos.
Desde el día 11, tercero del sitio, hasta el de hoy, se mantiene el ejército del Emperador en tres divisiones que circunvalan a la Plaza de mar a mar a distancia de 1.800 a 3.000 toesas, sus formaciones en figura circular. Su ala derecha situada hacia levante, inmediata a la laguna o albufera, la ocupaba el Emperador, la del centro el Príncipe, y la de la izquierda en las faldas del cerro de las Forcas, hacia el Norte. Uno de los infantes del Parque se halla delante de la división del centro, como a unas 150 toesas de él.


LOAYZA.- Diario…
Se ha notado en estos días que los enemigos han montado en sus baterías hasta 25 morteros de los calibres de 7, 9, 12 y 15 pulgadas, pues de este último enviaron una bomba llena de tierra y hierbas con la espoleta encendida, y se deja entender será con el objeto de aterrarnos, pues ninguna potencia las usa ya de esta magnitud, ni nadie de esta guarnición recuerda haberlas visto.


(151 bombas y 23 balas rasas)


El 16 se concluyó la batería provisional del fuerte Concepción, con cuatro piezas de cañón, que se juegan con mucho acierto por estar en situación dominante al campo y, por tanto, ventajosísima.


CABALLERO.- Diario…
Se reconoció que los enemigos habían aumentado sus morteros hasta el número de 26, y dispararon 60 y más bombas y 20 y tantos tiros de cañón.
La plaza les correspondió con fuego vivo y aumentó una batería provisional de 4 cañones.


MIRANDA.- Diario…
Hoy no se observa más novedad que la de haber montado los enemigos en sus baterías hasta el número de 32 piezas de mortero de calibre 6, 8, 12 y 15 pulgadas de diámetro con las cuales continúa el bombeo, pero sin mucha desgracia de la guarnición, aunque la incomodan infinitamente.
Por nuestra parte siguen los trabajos con actividad y se concluyó la batería provisional de la Concepción, con cuatro piezas de cañón, que disparan con acierto a los enemigos, cuya situación es ventajosísima y domina todo el campo.
…y haber conseguido embarcar todas las mujeres y niños a bordo de la citada embarcación francesa que, a pesar de los fortísimos tiempos (¿vientos?) que han corrido del Sueste, pudo mantenerse en esta bahía, hasta logra conducir a Málaga este importante transporte.


(Hubo 10 heridos, según Loaiza)


Días del 17 al 22
ANONIMO.- Diario…
Se trasladó la división del ala derecha del enemigo a la falda de la montaña que llaman Caramús, por encima de San Lorenzo, a unas 2.500 toesas de la Plaza , también en figura circular , con un fuerte destacamento a su derecha, en la playa, para sostener su batería y por recelo al parecer de algún desembarco, con un pequeño parque.
Se avistaron algunas embarcaciones para socorrer esta Plaza, lo que no se pudo verificar a causa de los fuertes Lestes.


Se acordó establecer otra batería provisional en lo alto del terraplén de la Concepción, lo que no se pudo ejecutar por el pronto a causa de la poca gente, y atendiendo a otras mayores urgencias.
Estos días se reforzaron por la parte interior las murallas de San Carlos con cajones, pipas y sacos de tierra, en atención a lo débil de ellas.


EXTRACTO DE LAS PRINCIPALES OPERACIONES
El día 17 de diciembre se trasladó más arriba del mar, hacia la montaña del Caramú o Gurugú, la división del Rey, a una distancia de 2.500 toesas al Este de la Plaza, viniéndose más por la derecha a la del Príncipe con un fuerte destacamento sobre la Playa para custodiar esta, y una batería que puso en ella, permaneciendo el Infante en la Puntilla hacia el Norte de dicha Plaza.


LOAYZA.- Diario…
No deseando los sitiadores trabar intimidad con algunas balas dispersas de a 24, han reunido y colocado sus campamentos a distancia respetable.
El Emperador asiste personalmente a los trabajos, revistando sus trincheras, baterías, minas, etc, viniendo en una linda carroza de viento o silla volante sostenida por dos caballos, uno delante y otro detrás, siendo esta hermosa pieza de regalo que nuestro Rey le hizo, así como aquella rica y vistosa tienda de campaña.
Advertíase que las granadas traían un mixto oloroso de alcanfor, olor que en estos proyectiles nunca han conocido nuestros inteligentes.
Los más de nuestros cañones se han inutilizado, quedándonos solo 16 piezas de satisfacción, que aunque tenemos algunos más, los manejan nuestros artilleros con miedo por ser de hierro y haberse reventado muchos.
En la Concepción Alta se ha formado un terraplén para batir la Puntilla, pero no ha surtido efecto, como otros dos que se han construido en la Plaza de Armas, por falta de gente que maneje la artillería.
Se han dejado ver algunas embarcaciones que vienen de España, pero los temporales los impiden arrimarse y esta guarnición se ve privada del socorro que tanto necesita.


CABALLERO.- Diario…
Continuó el fuego del campo como los antecedentes hasta completar el número de 424 bombas y 209 tiros de cañón, y la Plaza les correspondió del mismo modo con un fuego ejecutivo y prosecución de trabajos.
En estos días se avistaron desde la Plaza algunas embarcaciones que venían desde España con socorros, pero se vieron precisadas a retirarse sin descargar por habernos imposibilitado este alivio los temporales de levante.


MIRANDA.- Diario…
Todos estos días ha continuado el bombardeo en los mismos términos que el antecedente.
(Según Loaiza, el 17 hubo 18 bombas)
(El 18, 118 bombas y 49 balas rasas)
(El 19, 61 bombas y 13 balas rasas)
(El 20, 150 bombas y 45 balas rasas)
(El 21, 100 bombas y 51 balas rasas)
(El 22, 110 bombas y 51 balas rasas)
El enemigo ha reunido más sus campamentos, y el mismo Emperador asiste a los trabajos revistando sus trincheras, baterías, etc., – esta visita la hace ordinariamente en una famosa carroza que le regaló nuestro monarca, y así mismo se ve una magnífica tienda que se distingue entre todas las del campamento, dádiva también de nuestro Soberano al Emperador.
De las nuestras se ha hecho bastante fuego sobre ellos y con algún suceso, pues se logra retardarlos cuanto es posible, habiendo examinado, al mismo tiempo, que las bombas y granadas que arroja el enemigo contienen un mixto de pólvora y alcanfor no conocido a nuestros artilleros .- Algunos pretenden que sea a propósito para que cayendo la bomba dentro del agua no se apague el mixto como se verifica en la mayor parte de las que caen al mar y revientan sin embargo levantando una gran columna de agua por el aire.
Algunos de nuestros cañones de hierro han reventado (6), y con bastante estrago de los artilleros que los sirven quienes, temerosos de semejante suceso, llegan ya con temor a darles fuego. La malísima calidad de la artillería nos hace aguardar con impaciencia la que se tiene pedida a España, pues casi toda la que hay es inútil, a excepción de 14 o 16 piezas que están únicamente en estado de servicio.
Se han dejado ver también algunas embarcaciones que venían de España, y no pudieron descargar nada absolutamente por los recios temporales que se experimentan del Leste, privándonos del socorro de tropas y municiones que cuatro fragatas de guerra conducían a esta Plaza desde Cartagena.
En el primero de estos días se trazó una batería sobre el terraplén superior de la Concepción (una especie de caballero) para batir la Puntilla, lo cual no pudo ejecutarse por la escasez de gente y artillería , como tampoco otras dos contra la playa que se tenían proyectadas en la Plaza de Armas de la Avanzada…
El bombardeo siguen en los mismos términos sin que hasta ahora hayamos notado progreso mayor en las obras y trabajos del enemigo dirigidos al ataque de la Plaza.


FERNANDEZ DE CASTRO.- El sitio de Melilla… P. 41
(6) En la mañana del día 20 de diciembre de 1774 hizo explosión uno de nuestros cañones ocasionando la muerte al cabo y soldado José Bisani y Juan Berga, del Regimiento de Nápoles, siendo varios los heridos de artillería que causó dicha pieza.


MORALES. Efemérides…
De resultas de haber reventado un cañón murieron Juan Berga y Juan Bisañy, ambos del Regimiento de Nápoles.


(Según Loaiza, el 17 hubo 13 heridos)
(El 18, 10 heridos)
(El 19, un muerto y 9 heridos)
(El 20, 13 heridos)
(El 21, dos muertos y 11 heridos)
(El 22, 9 heridos)


Días del 23 al 29
ANONIMO.- Diario…
En este primer día (día 23) empezaron a contraminarnos por dos partes: un ramal que dirigían desde la Puntilla a la Victoria, y el otro por su falda que mira a la mar, con dirección al Rosario. El primero, por varias providencias del Ingeniero Comandante (D. Antonio Ladrón), buscándolos por medio de tres ramales, se consiguió con uno de ellos, estableciendo un hornillo y, volándolo con oportunidad, interrumpir su curso en la noche del 29. Para el mismo fin se continúa en el trabajo de otros ramales por ver de cortar los designios de la segunda contramina.
También se ha habilitado una batería de las arriba expresadas, provisionales, de tres cañones en Plaza de Armas, que acaba hoy de perfeccionarse con algún acierto, sin haberse experimentado la menor novedad en el campo enemigo.
Este día último (día 29) y el antecedente (día 28) llegaron dos confidentes a la Plaza, cuyas noticias se reservaron en sí el General y el Gobernador.


LOAYZA.- Diario…
Se notó en este primer día (día 23) que los enemigos empezaron a contraminar nuestra mina de la Puntilla, y al instante se tomaron las providencias que el caso pedía, para frustrarles sus proyectos, adelantando de la nuestra algunos ramales y haciendo galerías y cortaduras que impidiesen el curso de las suyas hasta que, aproximándose ya demasiado, fue preciso volar un hornillo que al efecto estaba prevenido, y con esto logramos detenerlos por aquella parte, quebrantarles la batería con que impedían los desembarcos y hacerles mudar completamente de parecer.
Vióse al día siguiente (día 24) que la mayor parte del ejército marroquí se puso sobre las armas, encaminándose hacia nosotros. Preparóse nuestra guarnición, estando cada centinela hecho un Argos, observando movimientos, y a la una del día se vio venir un gran escuadrón de caballería y alguna infantería, con el Emperador a caballo, y se dirigieron a la Puntilla, sin duda para reconocer sus minas y el efecto causado por la voladura de nuestro hornillo. Se les hizo desde la Plaza un fuego tan vivo y certero que tomaron a buen partido esparcirse, volviéndose los unos y aprovechándose los otros de los caminos cubiertos, que ya por esta parte estaban haciendo en el cerro de la Horca.
(Días 26, 27, 28 y 29) Prosiguen los sitiadores en el trabajo de su contramina por otra distinta parte y con bastante prisa, pero hay la felicidad de que vienen trabajando por encima de nuestra misma galería.
Se disponen ramales, cortaduras y nuevas contraminas que sin duda impedirán sus progresos, y más cuando en uno de estos días se les ha hecho una fogata, introduciendo un cajón de pólvora dentro de su mina, con lo que han sufrido mucho daño.
La noche del 27, un jabequillo ibicenco que estaba en bahía cargado de materiales y faginas, fue arrastrado por el temporal a la playa del moro. Salvóse la gente en una lancha, menos un moro, que era ya muchos años esclavo del patrón, al que dejaron encerrado bajo escotilla, y es de presumir se ahogaría, porque nuestra artillería hizo pedazos la embarcación antes de que los moros se apoderasen de ella. Andaban estos tan oficiosos, tan embebidos en el pillaje que, aunque los mataban a balazos, no desistían de sacar a tierra faginas y cuanto encerraba su cargamento.
Un confidente dijo anoche (día 28) que el Emperador no quiere seguir las minas por el estrago que han recibido, pero algunas kabilas de Levante las están continuando a expensas suyas, bajo la dirección del alcalde Amar.
Este último día (día 29) se han presentado al frente de la Plaza tres jabeques y dos fragatas de guerra, con muchas embarcaciones de transporte cargadas de tropa y pertrechos de boca y guerra. Grande ha sido la alegría de esta pequeña guarnición, que se encuentra fatigada con los veinte días que van de sitio.


CABALLERO.- Diario…
Nos arrojaron desde el campo hasta el número de 708 bombas y 130 balas de cañón, continuando la ruina de esta población, con poco deterioro de las fortificaciones.
El día 23 se advirtió que los enemigos nos contraminaban desde la Puntilla a la Victoria, y el Comandante de Ingenieros dispuso inmediatamente varios ramales para cortarles su operación, y el 29, hallándose a competente proximidad hizo volar uno de dichos hornillos con cuyo efecto les impidió su designio.
También se habilitó una batería provisional de 3 cañones en Plaza de Armas que se acabó de perfeccionar el día 29, y en el mismo día han llegado dos confidentes a la Plaza cuyas noticias reservan para sí el General y el Gobernador.


MIRANDA.- Diario…
En este primer día (día 23) se advirtió que los enemigos empezaban a contraminar nuestras minas de la Puntilla y se tomaron inmediatamente varias providencias para cortar sus proyectos, adelantando algunos ramales y cortaduras que impidiesen su curso hasta que, aproximándose demasiado a aquellos, fue preciso volarles un hornillo de nuestra mina que estaba dispuesto para este fin, logrando con ello detenerles por aquella parte.
En su campamento hemos visto la mayor parte del ejército sobre las armas toda la mañana, y a la una de ella pasar el Emperador con un fuerte destacamento de caballería y alguna infantería hacia la Puntilla, sin duda a reconocer los trabajos que tienen establecidos en ellas y ver el efecto causado por el citado hornillo que volamos. Nuestras baterías hicieron un vivo fuego siempre que estos se acercaban y nos proporcionaban algún objeto, manteniéndose toda la guarnición sobre las armas hasta descubrir el fin a que se dirigían dichos movimientos.
El bombardeo (7) continúa con la misma actividad y perjuicio de los edificios de la Plaza, que están ya casi todos por tierra.

(según Loaiza, el 23 hubo 70 bombas y 24 balas rasas)
(El 24, 92 bombas y 31 balas rasas)
(El 25, 132 bombas y 56 balas rasas)
(El 26, 53 bombas y 11 balas rasas)
(El 27, 72 bombas)
(El 28, 111 bombas y 9 balas rasas)
(El 29, 88 bombas)

(Días 26,27, 28 y 29)…Los enemigos siguen el trabajo de su contramina por otra parte distinta y con bastante actividad, pero de la nuestra se oponen al mismo tiempo ramales y cortaduras que sin duda impedirán su progreso – tenemos la felicidad de que estos vengan trabajando al nivel de una misma galería y, por consiguiente, de poder observar sus designios-, habiéndoles volado una de nuestras fogatas con tan buen suceso que se presume haya causado desde luego muchos daño.
La noche del segundo día (día 27) tuvimos la desgracia de que una embarcación cargada de materiales y faginas que estaba en el puerto, soltándose de sus amarras, fuese a varar en la playa enemiga donde la hizo pedazos y acabó de inutilizar nuestra artillería. (8)
Han llegado también en el último y el antecedente dos moros confidentes con la noticia de que la contramina de la Puntilla se sigue a expensas y por dirección de unas parcialidades de Levante, y que en el campo enemigo se padece mucha escasez de víveres, por cuya razón está toda la soldadesca muy disgustada.
Por la noche del último, finalmente se han presentado en esta bahía 3 jabeques y dos fragatas de guerra, con varias otras embarcaciones de transporte que conducen un refuerzo considerable de tropas y municiones de boca y guerra, lo que ha servido de singular consuelo a esta pequeña guarnición que se hallaba ya fatigadísima después de 20 días de sitio sin recibir auxilio de parte alguna.
También se ha habilitado una de las anteriores expresadas baterías provisionales de 3 cañones en Plaza de Armas, que hoy se acabó de perfeccionar y juega con bastante acierto contra las que tiene el enemigo en la playa (9).


FERNANDEZ DE CASTRO.- El sitio de Melilla… P. 43
(7), (día 23) Hallándose de centinela en el fuerte de San Antonio, que se halla a vanguardia del de Victoria Grande, murió de un tiro de arcabuz el desterrado de la compañía del Capitán Manso, D. Joaquín Miquelena.
También murió este día de casco de bomba, trabajando en las trincheras, el desterrado de Maestranza Antonio Sillero.
(8), (día 27) Hallándose de servicio de armas en el glacis del fuerte de Victoria Grande, murió de casco de bomba enemiga el soldado del segundo batallón de Voluntarios de Cataluña Jaime Vidal.
(9), (día 29) Como consecuencia del bombardeo de este día, resultaron muertos Juan Rodríguez de Torralba, soldado del regimiento de Infantería de la Princesa, y el confinado Pedro Díez, que trabajaba en las obras del fuerte del Rosario.
El malogrado escritor africanista Coronel de Estado Mayor D. Gabriel de Morales, consignó en 1915 que, según anotaciones, el 29 de diciembre de 1774, a los 20 días de comenzado el sitio, llevaba el enemigo disparadas 2.300 bombas (1.829 bombas y 478 cañonazos, según Loaiza), destruidas 60 casas, produciendo un total de 12 muertos y 135 heridos (9 muertos y 140 heridos, según Loaiza), que llenaban por completo el Real Hospital de la Plaza.
Se explica que no hubiese habido mayor número de víctimas a consecuencia de los derrumbamientos de edificios, por haber dispuesto el general Sherlock, jefe de la defensa, el mismo día 9, la evacuación de las mujeres y niños, embarque que tuvo lugar el día 16, y que todos los habitantes de las casas que daban frente al campo enemigo y no tuviesen cuevas propias, pasaran a vivir en los almacenes hechos a prueba de bomba que existen de distintos puntos de la ciudad


MORALES.- Efemérides…
(El día 24)
Joaquín Maquillen murió de bala enemiga en el fuerte de San Antonio.
(El día 26)
Jaime Vidal, del 2º de Cataluña, murió de casco de bomba en Victoria Grande.
(El día 28)
Juan Rodríguez, del Regimiento de la Princesa, y Pedro Díaz, murieron de casco de bomba.


(Según Loaiza, el 23 hubo 1 herido)
(El 24, 3 heridos)
(El 25, 7 heridos)
(El 26, 3 heridos)
(El 27, un muerto y 8 heridos)
(El 28, un muerto y 11 heridos)
(El 29, 4 heridos)


Día 30
ANONIMO.- Diario…
Llegaron varias embarcaciones con tropa, artillería, municiones, pertrechos y víveres, pero solo se pudieron desembarcar 3 oficiales de artillería con 22 artilleros, el Ingeniero Director D. Juan Cavallero, con el extraordinario D. Fausto Cavallero, y 53 hombres de Infantería.


LOAIZA.- Diario…
Con las primeras luces de la aurora se descubrió en el vecino campo un camino cubierto que guía desde Santiago a San Lorenzo, y en otro sitio que llaman Cofrailes, un espaldón para morteros.
Se desembarcó lo que se pudo del convoy, y entre los muebles que di a V. noticia sed habían perdido, no quiso Dios que fuesen los míos, logrando yo mismo tomar tierra en este día 30.
Además de las 24 embarcaciones de transporte que me acompañaron desde Málaga, llegó al siguiente día el navío San Genaro custodiando cuatro saetías catalanas, procedentes de Cádiz, cargadas de artillería, y el director general de Ingenieros D. Juan Caballero, coronel de aquel real cuerpo. Consiguió también tomar entrada el navío inglés, desembarcándose de él el teniente coronel de la Princesa D. Domingo Salazar, oficiales y soldados de Bruselas, Nápoles, Bravante, catalanes y artilleros, pero antes de que pudiera poner en tierra todo el pasaje, un recio temporal le obligó a darse a la vela.
El Comandante General, acompañado del Director, ha recorrido todas las fortificaciones y minas con el objeto de mejorarlas. La que trae el moro por la falda de la Puntilla se conoce por las claraboyas por donde arrojan los escombros, que distará de nuestros puestos como unas 60 varas.


CABALLERO.- Diario…
Prosiguió el fuego del sitiador con 26 morteros y 13 cañones que dispararon a la Plaza hasta 159 bombas y 30 tiros de cañón, habiéndoles correspondido por nuestra parte con un fuego bastante proporcionado.
Este día por la mañana llegaron varias embarcaciones con tropa, artillería, municiones, pertrechos y víveres, pero solo pudieron desembarcar trabajosamente el Ingeniero Director D. Juan Cavallero, con el extraordinario Fausto Cavallero, 3 oficiales de artillería y alguna tropa de infantería, a causa de de los recios tiempos y viento de Levante que entró.
Inmediatamente pasó dicho Director a reconocer todas las fortificaciones observando la situación y disposiciones del enemigo, deduciendo de uno y otro distintas providencias que sucesivamente dispuso y con preferencia en las minas, respecto de haber notado nos contraminaban la Puntilla por otra parte.


MIRANDA.- Diario…
Toda la mañana han estado entrando diferentes embarcaciones convoyadas por otras de guerra que han salido de Málaga –hasta el número de 24 buques– con tropas, artillería, municiones, pertrechos y víveres, y asimismo el navío de S. M. San Genaro, de 70 , que convoyaba de Cádiz 4 saetías catalanas con artillería para esta Plaza. Pero solo pudieron desembarcar 3 oficiales de artillería con 22 artilleros; el Ingeniero Director D. Juan Caballero y el coronel D. Domingo Salazar, teniente coronel del Regimiento de la Princesa, con varios oficiales de su Cuerpo, del de Bruselas, Bravante, Nápoles, Cataluña, etc., y hasta 600 hombres de Infantería, quedando el resto de la tropa y algunos oficiales a bordo por la imposibilidad de desembarco en este puerto cuando corren vientos fuertes de Levante – Viento Leste-.
La voladura de nuestra fogata el día anterior ha surtido tan buen efecto que los trabajos de la mina de los enemigos se oyen ya muy retirados y los golpes del pico con alguna interrupción.
Sigue siempre el bombardeo (10), y un espía que ha llegado asegura se padece bastante escasez de víveres en el campo enemigo.


(Según Loaiza, hubo 123 bombas y 30 balas rasas)


FERNANDEZ DE CASTRO.- El sitio de Melilla… P. 45
(10) Al desembarcar de uno de los jabeques fue muerto de casco de bomba el soldado granadero del regimiento de la Princesa Alfonso Pérez.


MORALES.- Efemérides…
Alonso Pérez, del Regimiento de la Princesa, murió de casco de bomba.


Día 31
ANONIMO.- Diario…
Amaneció con viento este y obligó a levarse todas las embarcaciones del convoy de ayer, con la misma carga que traían y parte de la tropa.
Se reconoció que los enemigos se habían avanzado con sus trincheras hacia la Victoria, en lo alto de la Puntilla que mira a la mar, hacia el fuerte del Rosario. Se hallaba como a unas 100 varas distante de este fuerte, contra cuyo objeto se continuaban los ramales que antes se empezaron para deshacer sus ideas.
Entre 4 y 5 de la tarde se observó que, con admiración, introducían los enemigos en la rambla que cubre la Puntilla crecido número de faginas.
Este mismo día se providenció aumentar 5 cañones en la cara del fuerte de la Victoria que mira a la Puntilla, y 2 a la mina al Ataque Seco.
Asimismo un espaldón para cubrirse de la dominación de la Puntilla, y sacar por la Galería que circula subterránea al camino cubierto unas aspilleras para ofender al enemigo por la espalda y flanco.
En el fuerte de San Miguel aprobó el Ingeniero D. Juan Cavallero abrir dos troneras en la cara que mira a Santa Bárbara y otra en el ángulo que enfila el foso que media entre este y el de San Carlos.
Se continúa en el trabajo de las minas con aceleración contra los designios del adversario.


LOAIZA.- Diario…
El 31 se nos pasó un renegado que el marrueco tenía empleado en la artillería, y da bastantes noticias de la miseria que reina en el campo, y del disgusto que experimenta el Emperador al ver el poco efecto que surten sus cañones y tren de batir. Se llama este renegado F. Santa María, es natural de Vélez-Málaga y sobrino del cerrajero que vive cerca del Ángel, en la calle Granada de esa ciudad.


CABALLERO.- Diario…
Se reconoció que los enemigos habían avanzado sus trincheras desde la Puntilla hacia la Victoria y que la contramina advertida el día anterior la dirigen hacia el fuerte del Rosario, hallándose ya a unas 30 varas de él.
Entre 4 y 5 de la tarde se vio que los enemigos introducían en la Rambla que cubre la Puntilla crecido número de faginas por lo que se previno el cuidado debido a fin de rechazar cualquier asalto que pudieran intentar a la Victoria cegándole su foso, y se dispuso el uso de morteradas de piedra contra el trabajo que se les oye hacer para adelantar más sus trincheras.
Desde el amanecer se esforzó cuanto es posible el adelantamiento de un nuevo ramal de mina a fin de encontrar y cortar al contraminador, e igualmente se ha empezado a construir una nueva batería en lo superior de la Concepción, la más ventajosa e importante de la Plaza, contra la que tiene el enemigo y otras que puedan establecerse en la Puntilla.
Al mismo tiempo se empezó a habilitar otra batería contra el mismo objetivo e inmediata a la Concepción, y a los fuertes exteriores de la Victoria, San Miguel y Santa Isabel se les dispone para recibir el aumento de 5 cañones en el primero, 4 en el segundo y 2 en el tercero, que desde luego con necesarios y mucho más si los enemigos aumentan su artillería con mayores calibres como se dice.
Esto es sin desatender la colocación de banquetas para el uso de fusil , excavaciones de fosos, rastrillos y otros muchos reparos urgentes en que se emplean continuamente los ingenieros destinados a esta defensa bajo el celo de su Director.
Este día nos disparó el enemigo casi 120 bombas y 16 tiros de cañón, y la Plaza le correspondió regularmente sin haber podido acalorar más fuego por haberse levado y vuelto a España todas las embarcaciones del convoy con la misma artillería y demás carga que traían e incluso mucha parte de la tropa, con motivo de haber entrado el viento de Levante, obligándolas a privarnos de este socorro por no perecer en las playas del enemigo, como ha sucedido ya con otras dos cargadas de materiales y efectos.
Por la mañana se pasó desde su campo a la Plaza un esclavo español y dijo que el Ejército, considerado de unos 203 hombres, se había reducido ya a menor número por la escasez de víveres que empezaban a experimentar y que en esta consideración estaban resueltos a asaltar la Plaza facilitándose esta empresa por medio de contraminas.


MIRANDA.- Diario…
La continuación y violencia del temporal ha obligado a levarse todas las embarcaciones del convoy que entró el día anterior, con la misma carga que traían y mucha parte de la tropa, pues aquellas del Rey que enviaron sus lanchas para proteger el desembarco de dicha tropa, no solo las perdieron habiendo zozobrado y héchose pedazos contra las rocas de nuestra misma Marina y desembarcadero, sino que estuvo a pique de ahogarse toda la tropa, viéndose en la precisión de arrojar al mar la mayor parte de los equipajes de algunos oficiales para aligerar dichos buques que sin duda hubieran naufragado a no haberse tomado tan oportunas providencias.
Nuestro general pasó inmediatamente a visitar toda la fortificación de la Plaza en compañía del Ingeniero Director, para disponer el mejorarla en lo posible, habiéndose reconocido que los enemigos habían ya avanzado sus trincheras de la altura de la Puntilla como una 20 varas hacia la Victoria, y que la contramina que estos dirigen por la falda de dicho puesto que cae al mar, hacia el Rosario , dista ya solamente 60 varas de este puesto , contra cuyo objeto se continúan con el mayor esfuerzo los ramales y cortaduras que desde el día 23 se comenzaron a abrir, con el fin de disputar y frustrar las ideas que por esta parte pueda traer el enemigo.
Este día se pasó también a la Plaza un esclavo del campo enemigo, criado del Emperador, español de nación, natural de Vélez-Málaga, quien aseguró hallarse el ejército enemigo reducido a menor número de gentes por la deserción que ocasionara la escasez de víveres en que se halla, bien que subsistían siempre en la resolución de asaltar la Plaza a viva fuerza, atacándola al mismo tiempo por medio de contraminas que con sumo ardor trabajaban.
Habiéndonos informado este mismo esclavo, que decía ser soldado de bombardero (y así lo manifestaba efectivamente su traje) sobre el método que los moros observaban al cargar tan velozmente el mortero, confirmó en todo nuestro primer juicio de que lo hacían sin atacar el mortero, poniendo mucha pólvora en la recámara e introduciendo allí mismo la espoleta.
El bombardeo sigue, con poca diferencia, en los mismos términos que siempre.


(Según Loaiza, hubo 118 bombas y 11 balas rasas)


Entre cuatro y cinco de la tarde se observó que el enemigo introducía con aceleración un gran número de faginas en el ataque de Santiago.


(Según Loaiza, hubo un muerto y 3 heridos)

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