miércoles, 14 de octubre de 2009

LOS DIARIOS DEL SITIO DE MELILLA DE 1774-75, DIAS 1 AL 15 DE FEBRERO 1775

Febrero
Día 1
ANONIMO.- Diario….
Por medio de uno de los cinco ramales propuestos en el día antecedente, ejecutado y preparado un hornillo en el término de 24 horas, se voló a las 10 de la mañana y consiguió interceptar a los enemigos la misma mina por la segunda claraboya, inmediata a la Puntilla, y se sabe por los confidentes sacaron 15 hombres muertos, ignorando los que quedarían sepultados, que de haberse retardado poco más tiempo a volarlo, a la hora en que se releva la guardia, se hubieran perdido muchos en este estrago.
El del día antecedente, con el del día 29, les ha infundido tal terror pánico que se habían desertado muchos, y se certifica por la suspensión que tienen los fuegos. De la Plaza contra el campo se hicieron con el acierto acostumbrado y el de los enemigos fue muy limitado.


(27 bombas y 15 tiros de cañón, según Loaiza)


LOAIZA.- Diario…
Vióse al amanecer que muchos moros a caballo acompañaban a un solemne entierro, que se dirigía hacia la mezquita y camposanto. De acá se empezó a doblar con cañones de a 24.
Las diez eran de la mañana cuando nuestros minadores volvieron a encontrar otra mina que llevaban los moros hacia nuestra torre de Santa Lucía, y al instante se reforzó esta torre con muchos descubridores. Mandó el Comandante General se le pegase fuego a un hornillo que caía hacia esta parte, con el que se les inutilizó su mina, huyendo los moros y dejándola desierta. Se ignora si causó desgracias personales.
Cayó una bomba en el almacén de San Juan, taladró el techo y puso fuego a los vestuarios de soldados y desterrados que en él había, con lo que ha logrado el enemigo quemarlos en estatua.
Otra penetró en la botica y no se puede explicar el cómo (sin atribuirlo a milagro) estando en ella nueve personas a oscuras, no hiriera a ninguna, cuando cada uno de por sí creía, en el silencio que siguió a la explosión, que los demás eran cadáveres.
Venía el asnero con sus bestias y cayó a sus pies una bomba; viéndose perdido escoge como único recurso el arrojarse a ella y arrancarle la espoleta que estaba ardiendo, con los cual no reventó.
Pero aún hubo otro caso más notable: lavaba ropa una mujer a la puerta del cuartel de Nápoles en un lebrillo, y a su lado tenía un muchacho pequeño sentado en el suelo. Cae una bomba tan inmediata que la pobre madre, sobrecogida de terror, empieza a implorar a gritos el auxilio de la Virgen de la Victoria y a echarle agua con ambas manos. Estalla el proyectil y no les hizo daño.


CABALLERO.- Diario…
La noche anterior se sintió el trabajo del contraminador enemigo muy inmediato a la galería de nuestra mina y como estaba ya principiado un pequeño ramal para buscarlo, instantáneamente se dispuso en él una fogata que al amanecer de hoy ya estaba cargada y atracada cruzando la galería enemiga a distancia de unos 2 ½ pies de ella, a fin de conseguir por este medio el volarle y sofocarle antes que llegara a trepanarnos, como en efecto así lo hemos logrado a las 7½ de la mañana en que se le ha dado fuego con evidente probabilidad de haber perecido en ella los minadores contrarios que en el mismo acto estaban trabajando y demás que hubiera a su inmediación.
Habiendo entrado un confidente del campo algo antes ha asegurado que en la de ayer pereció mucha gente, y que conforme se le notició a su emperador acudió a la Puntilla muy irritado y con despecho, a voz pública, prorrumpió contra el alcaide Amar y otros personajes encargados de aquel destino diciendo le engañaban.
Esta irritación la manifestó disparándonos 192 bombas y tiros de cañón a los que correspondió también la Plaza con fuego activo, continuando los trabajos de costumbre.


MIRANDA.- Diario…
Esta mañana temprano se voló otro hornillo de nuestra mina entre los fuertes Rosario y Puntilla, para cortar la comunicación de la que trae el enemigo dirigida hacia el primero y sofocar sus trabajos, que juzgamos haya surtido el efecto deseado, según las ruinas que ha movido.
A las 11 se volvió a reconocer que seguían aún en el mismo designio por distinto ramal, para lo cual dispuso nuestro General que igualmente se volase otro gran hornillo que tenemos bajo la misma Puntilla –su línea de menor resistencia es de 21 pies y por consecuencia de 42 el diámetro superior de excavación y su carga 10 quintales de pólvora– con objeto de sofocar del mismo modo sus trabajos por esta parte y causarles estragos en la multitud de gentes que , con la novedad primera, ocurrieron a tomar dicho puesto de la Puntilla, pero no pudo llegar a efecto , porque inutilizada la traina o salchichón por donde debía comunicarse el fuego al expresado hornillo (a causa de haber mucho tiempo que estaba cargado y el paraje ser bastante húmedo) faltó el fuego y nos dejó a todos aguardando el suceso, por cuyo motivo ha sido preciso descargarlo y poner nueva traina a propósito para ello(25).
Por algunos espías que han llegado anoche del campo enemigo se sabe que la voladura de nuestro hornillo de esta mañana les inutilizó su mina enteramente, habiendo roto más de ocho varas de galería por aquella parte y muerto hasta 40 hombres de sus trabajadores, inutilizando al mismo tiempo muchas armas. Que con este motivo han cobrado tanto horror a las minas que, no queriendo ninguno voluntariamente entrar al trabajo, su alcalde Amar -que es le promotor de todos estos proyectos- se ha valido de la fuerza para obligarles a continuar, poniendo guardia a la boca de la mina para que ninguno salga, y suministrándole allí mismo la comida. Que el Emperador, al aviso que tuvo de este accidente, vino en persona a la mina y viendo el estrago causado por nuestra voladura, se repeló la barba y llenó de injurias a dicho alcalde Amar, diciéndole se quitase delante de su presencia, pues era la causa de tal proyecto de contraminas. Pero que, sin embargo, hizo una peroración a sus minadores, animándoles y exhortando a seguir con empeño sus trabajos -Estas noticias no tienen más fe que las anteriores referidas a los…-.
Los nuestros siguen sin interrupción en particularmente los concernientes a minas, supuesto ser este el objeto principal del enemigo en el día.
El bombardeo no ha sido de lo más vivo aunque nos ha causado bastante estrago sin embargo en la guarnición (26)
Al mismo tiempo una bomba pegó fue a un almacén de artillería que tuvimos la felicidad de extinguir prontamente.
Por la noche se ha desembarcado alguna artillería de bronce de nuestras embarcaciones y entro un confidente del campo enemigo cuyas noticias aún ignoramos.


FERNANDEZ DE CASTRO.- El sitio de Melilla… P. 65
(25) En estas operaciones se distinguieron extraordinariamente, mereciendo pública felicitación del General Sherlock, el teniente de Artillería D. Antonio Falcón, y el teniente de las compañías fijas de guarnición de Melilla D. Miguel Zazo, que fueron promovidos, por disposición de S.M. el Rey Carlos III, al empleo inmediato.


(26) Fue muerto por el bombardeo de este día el soldado del regimiento de Bruxelas Eustaquio Bourcier, resultando numerosos heridos graves que fueron recogidos entre los escombros de los parapetos.


MORALES.- Efemérides…
Murió Teustasio Bourcier de bala de fusil


(Un muerto y dos heridos, según Loaiza)


Plano de Cavallero



Día 2
ANONIMO.- Diario…
Sigue la suspensión de los enemigos en el trabajo de las minas, sin que por esta novedad se deje de continuar en las nuestras con la viveza posible y encargar cuantos hornillos se hallan en disposición para ello, pagando a precio considerable a los minadores que se ejercitan en los ramales más expuestos y que contribuye su aceleración a cortar los designios con oportunidad.
Los fuegos del campo han sido con bastante actividad y la Plaza les ha correspondido con alguna viveza.


(Según Loaiza, 40 bombas y 5 tiros de cañón)


LOAIZA.- Diario…
Entró por la noche un confidente y dijo: que nuestros hornillos les habían ocasionado graves pérdidas; que el Alcalde Amar insiste tenazmente en que se sigan sus minas, pero que los moros les han cobrado miedo y no quieren entrar en ellas y , por último, que el Emperador está muy indignado contra Amar y los demás que le aconsejan sin fruto, llegando ayer a tal extremo su cólera que, mesándose las barbas, decía: ¡Fuego en esos perros cristianos hasta que se quemen vivos¡.
Yendo hoy a disparar un mortero, un soldado de Nápoles agregado a la artillería volvió la mano pensando que no ardía la espoleta y la bomba le llevó el brazo.
Siguen entrando embarcaciones con cañones y demás pertrechos de guerra y boca.


CABALLERO.- Diario…
Este amanecer entró otro confidente y, entre las demás noticias que ignoro, asegura que en la fogata de ayer perecieron 15 o 16 moros, y en la de anteayer de 40 a 42.
En las 24 horas de este día no hemos vuelto a percibir que insisten en el designio de sus contraminas, no obstante el grande cuidado con que están nuestras escuchas para acudir prontamente donde se les oiga, y en el interior se trabaja ramificándonos para esperarlos con anticipación.
El fuego del campo han sido han sido 40 bombas y 5 tiros de cañón, y el de la Plaza medianamente activo, habiendo continuado todos sus trabajos eficazmente, y en la noche anterior la descarga de afustes y parte de los 25 cañones de bronce que quedan dichos.


MIRANDA.- Diario…
En este se observa una extraña quietud del campo enemigo, y que algunos morteros de sus baterías de Santiago, la albarrada, etc., los han retirado a otras más distantes, cuya mutación se atribuye al daño que pueden haber recibido de nuestras baterías. Hasta al anochecer no comenzaron el bombardeo, que siguió en los términos regulares hasta el día siguiente.
Han llegado asimismo cuatro embarcaciones de la costa de España cargadas de comestibles y materiales para la fortificación, sin nada más notable.


(Un herido, según Loaiza)


Día 3
ANONIMO.- Diario…
A las dos de la tarde, con una de las granadas , se prendió fuego a las trincheras de la Puntilla y permaneció como cosa de 2 horas, y a no ser el viento contrario, se hubiera propagado en toda su extensión por ser bastantemente fresco, acudiendo a esta novedad los enemigos, en crecido número, a remediar el daño. Perecieron muchos de ellos con los tiros del fuerte de la Victoria y apostadero del Rosario.
Los fuegos del enemigo han sido como los del día antecedente, a corta diferencia, y la Plaza les ha correspondido con actividad y conocido estrago.


(Según Loaiza, hubo 36 bombas y 17 tiros de cañón)


Se reconoce haber abandonado el sitiador el trabajo de las minas, lo que nos da tiempo a adelantar las nuestras con ventajas contra sus designios.
Se voló el repuesto de pólvora del torreón de las Cabras, originando algunas muertes y aventando una porción de parapeto de la contraria de la derecha.


LOAIZA.- Diario…
Triste y por demás aciago ha sido este día para nosotros. Su lúgubre recuerdo no se borrará fácilmente de nuestra memoria. Hallábame durmiendo la siesta cuando me hizo despertar sobresaltado un gran estremecimiento que dio mi cueva. Preparábame a salir a la calle para indagar la causa cuando entró mi asistente y me dijo, todo atribulado, que me asomase a la puerta y vería la mortandad que había. Salí inmediatamente y quedé como petrificado de terror ante el terrible espectáculo que se presentó a mis ojos. Tres cuerpos desnudos enteramente, cual comido las piernas, cual los brazos, sin señales de sangre, como si hubiese mucho tiempo que estuviesen secos y arrastrados, y varios pedazos de tronco humano diseminados por todas partes. A mi frente ardían dos casas, y muchos hombres que apagaban el incendio, arrojaban a la calle fragmentos humanos como tripas, cabezas, manos, etc., ya del tejado, ya de las casas inmediatas. Por cima de este tejado hay otros muchos más altos que dan a otra calle, y de ellos tiraban también restos humanos que iban recogiendo en serones algunos desterrados para llevarlos al camposanto o echarlos al mar. ¡Qué perspectiva tan horrorosa!
La ocasión de aquel siniestro fue que al disparar un cañón de los tres que tiene el torreón de San Juan, una favila del taco fue llevada por el viento a un arca embreada que tenía un quintal de pólvora solamente y servía de repuesto provisional. Tuvieron la imprecaución de dejarla abierta y el taco encendido, pegándole fuego, la hizo estallar en menudas astillas que se encontraban por toda la Plaza; quebrantó el tercio de muralla a donde estaba arrimada, estremeció las habitaciones subterráneas del vecindario, arrebató a los que estaban en el torreón y a los que pasaban por allí, arrojándolos por los aires en pedazos a parajes distantes y distintos, pareciendo increíble que encontrasen uno de los muertos en casa del señor veedor estampado en la pared. Un brazo recogieron de la Parada; otro cuarto cayó sobre la muralla de la puerta del Socorro; de un patio de la Florentina, frente a mi cueva, sacaron un cuerpo hecho un chicharrón; en la Plaza de Armas cogieron una pierna ; pegada a la casa de D. Antonio Curiel, que está en la Parada, se encontró la sangre de un medio cuerpo, que no pudiéndose sostener en la pared , cayó de rebote a un corral. En fin, si a cualquiera que conozca bien estos sitios le cuentan la catástrofe, con sus verdaderos detalles, estoy seguro que no la creerá porque parece imposible que tal fuerza tenga un quintal de pólvora.
Yo, sin embargo, que presencié la triste realidad, llevo mis manos a los ojos para ver si estoy soñando, veo los portentosos efectos de aquella y sin salir todavía de mi marasmo, contemplo con lastimosa mirada estos negros fragmentos humanos que van recogiendo en serones, sin saber si alguno de ellos pertenecerá a alguno de mis queridos amigos, tan destrozados y denegridos están.
Empezó a esparcirse la voz de que habían desaparecido , sin duda en la voladura, los subtenientes D. Félix Álvarez, de la Princesa, y D. Antonio Vos, de Artillería, noticia que contristó a toda la población, por ser aquellos sujetos muy buenos artilleros y estar bien quistos de todos; pero después de supo que estaban a bordo de una fragata embragando cañones para traerlos de noche a tierra, pues hallándose el sitio por donde se desembarcan aquellos , que es la Marina , muy a descubierto del fuego enemigo, es preciso , para evitar desgracias , hacer esta operación cuando los moros no la vean.
Acaban de contarme un caso bien particular: parece que en el arcón incendiado tenía un artillero llamado Mosca unos dineros, y de ellos se han encontrado unos veintitantos reales, quemados y ennegrecidos, sobre la punta del torreón de las Cabras, en la aguja que forma la torrecilla del vigía donde está el anteojo.
¡Ay, amigo de mi alma, no me sale el susto del cuerpo en muchos días¡. Y no es porque me intimide el ver muertos ni heridos, que eso es ya aquí fruta de sartén, sino porque al lado, y un poco más abajo de mi cueva, tengo un maldito vecino (el polvorín del torreón de las Cabras) que, a cada bomba que disparan los sitiadores y a cada cañón que apuntan , me la echa de guapo y me jura que si da un soplo me manda con mi abuela. Este señor de tan mal genio es un almacén con 300 quintales de pólvora, y tan asustado me tiene que cuando oigo tocar a bomba, temiéndole al soplón, me quedo como atacado de una parálisis, pues el día que le de la gana me manda agregado al regimiento Fijo de la Eternidad.


CABALLERO.- Diario…
Ha seguido la suspensión de trabajo soterráneo de los enemigos según las escuchas continuas y repetidas visitas nuestras, pero no por eso ha habido decadencia en la aceleración con que trabajamos por esta parte con el fin que queda expresado en el día anterior.
El fuego del campo han sido 40 bombas y 5 tiros de cañón, y de la Plaza bastante activo particularmente sobre el hecho de haberles incendiado las trincheras de la Puntilla con una de nuestras granadas, pues habiendo acudido los moros a apagar su incendio se les disparó incesantemente durante el espacio de 3 cuartos de hora que tardó en apagarse el fuego , donde perecieron sin duda bastante de ellos.


MIRANDA.- Diario…
Nada de particular se observa en la mañana de este día.
A las tres de la tarde una granada que se arrojó de nuestro fuerte del Rosario, puso fuego a la trinchera del enemigo que está inmediata, y acudieron estos en crecido número a extinguir la llama. El crecido fuego de fusilería, pedreros y cañón del fuerte de la Victoria y fortines adyacentes juzgamos le haya muerto mucha gente; habiendo logrado extinguirlo sin embargo media hora después.
Al mismo tiempo tuvimos la fatalidad de que el taco incendiado de un cañón en la batería de San Juan – construida sobre la muralla que forma el recinto de la Plaza – pusiese fuego a un pequeño repuesto provisional de pólvora que había en ella, cuyo efecto fue arruinar por aquella parte un pedazo de muralla y matar 7 hombres con 12 heridos (27). No había allí más de un quintal de pólvora y sin embargo hubo cuerpos que se encontraron con estragos horrorosos a 250 toesas distantes.
Los enemigos intentaron por la noche poner fuego a la estacada de la torre de Santa Bárbara, pero siendo sentidos tuvieron que abandonar la empresa dejándose allí hasta siete haces de atocha – esparto muy seco – que traían para el efecto.
Del fuerte de San Miguel se llevaron hasta 9 mantas que había puestas en la contraescarpa del foso.
Sigue la descarga de nuestra artillería y el enemigo su bombardeo en los términos que el anterior.


FERNANDEZ DE CASTRO.- El sitio de Melilla… P. 67
(27) En la voladura…murieron casi instantáneamente Francisco Carol, José Mas, Pablo Escriu, Juan Ziglas, Juan Bautista Forland y Juan Fierros, siendo transportados el hospital y cuevas de Florentina más de 20 heridos.


MORALES.- Efemérides…
Voló el repuesto del baluarte de San Juan, que hacía fuego, y murieron Francisco Carol, José Más, Pablo Escrín, Juan Ziglas y Juan Bautista Forlán, y resultaron heridos 14 más.


(Según Loaiza, hubo 7 muertos y 11 heridos)


Día 4
ANONIMO.- Diario…
Ha estado en una total inacción en el ejercicio enemigo, pero con todo la Plaza ha proseguido en sus operaciones subterráneas y demás trabajos sin diferencia como todos los días, asimismo en el ejercicio de las baterías contra el sitiador.
(Hubo 14 bombas y 33 tiros de cañón, según Loaiza)


LOAIZA.- Diario…
Todavía siguen encontrando algunos despojos de los infelices que perecieron en el siniestro de ayer. Sábese por ahora que son siete los muertos y catorce los heridos. De estos últimos hay nueve en el hospital que dan muy pocas esperanzas de salvación, de suerte que el señor San Blas nos ha dejado memoria de su día para tiempo.
Van tomando incremento las noticias de que el asalto lo darán el día 10, para lo que aguarda el Emperador una gran porción de judíos y vacas vestidas de encarnado y otros colores con el objeto de echarlas por delante del ejército y que sufran los primeros fuegos de nuestras baterías y hornillos, pudiendo después las tropas avanzar con más seguridad.
Esperan también un refuerzo de 30.000 hombres, y según escriben de Ceuta, ya los ven transitar por aquella parte y abrir caminos para transportar el tren de batir. Esta segunda parte es la más lastimosa, pues en cuanto al refuerzo no nos impresiona mucho estando, como está, nuestra guarnición, aunque fatigada por demás, dispuesta a todo lo que sea camorra.
En el acto de sufrir nosotros ayer el desastre de la explosión del arca, una granada de mano que se tiró del Rosario incendió el ataque de la Voladura, y era de ver como aquellos perros, más bravíos que demonios, apagaban el fuego a cuerpo descubierto sin temor a nuestras balas.


CABALLERO.- Diario…
La Plaza ha seguido con fuego regular contra el enemigo pero este solo nos ha disparado 33 tiros de cañón (además del continuo de fusil que no se menciona), bien que se atribuye a no haberle llegado remesa de bombas.


MIRANDA.- Diario…
En estos (4 y 5) sigue el fuego regular de ambas partes sin que haya ocurrido desgracia notable… ( ) …habiendo llegado algunas embarcaciones de España cargadas de madera, víveres… y partido otras que conducen 30 y más heridos de nuestra guarnición a los hospitales de Málaga.
A las 6 y media de la mañana llegaron dos confidentes…


(Hubo un muerto, según Loaiza)


Día 5
ANONIMO.- Diario…
Se puso por un confidente que vino ayer consistir la inacción del sitiador a falta de pólvora, confirmando el haber abandonado su trabajo de las minas, escarmentados con los estragos que han experimentado con el contrarresto de las nuestras, asombrados del acierto y feliz éxito de nuestras operaciones en esta guerra subterránea.
En este día han arrojado algunas bombas y se les ha correspondido por la Plaza con utilidad contra los ataques.


(Según Loaiza, 67 bombas y 29 tiros de cañón)


Se ha resuelto construir una batería de cañones y morteros en la porción de cortina que aventó el parapeto la voladura del repuesto de pólvora a la derecha del torreón de San Juan, por ser muy ventajosa para barrer la vega y avenida del río de oro y contra San Lorenzo y Tarara.


LOAIZA.- Diario…
Tres días hace que su fuego no es tan intenso como acostumbran, y el no oír a cada momento ¡bomba! ¡bomba! ¡bomba!, nos tiene algo suspensos (cuando estoy fuera de mi cueva) y disgustados. Tan intempestivo armisticio nos da motivo a pensar si, viendo el Emperador la inutilidad de su bombardeo, se ha decidido, por fin, a dictar el asalto. Puede hacerlo cuando guste, pues aquí lo deseamos y decimos: a más moros más ganancia.
El guarda - almacenes anda muy apurado por no saber donde ha de colocar tanta madera y efectos como se desembarca.


CABALLERO.- Diario
Continuó el enemigo su fuego hasta 81 bombas y 29 tiros de cañón, sin haberse percibido trabajar en otra cosa ni tampoco en las minas, según repetidos avisos de las muchas escuchas destinadas este fin. La Plaza ha seguido con fuego regular y eficaz adelantamiento de trabajos.
Esta noche ha entrado un confidente cuyas noticias están reservadas a los señores General y Gobernador, habiendo llegado a la mía que los contrarios premeditan un avance y asalto general el día 10, a cuyo efecto estamos preparando todos los obstáculos de caballos de frisa, mantas o peines, abrojos, rosarios de bombas, fogatas, hornillos, fuegos incendiarios, de iluminación (además de las granadas de mano, chuzos…) y cuanto es posible para rechazarles con el mayor esfuerzo.


MIRANDA.- Diario…
Se ha dispuesto construir una batería de dos cañones con botas y gaviones sobre el pedazo de parapeto arruinado por el repuesto que se voló el día antecedente en la batería de San Juan.
Y asimismo hemos logrado concluir el desembarco de la artillería de bronce para guarnecer el resto de nuestras baterías.
…al anochecer llegó un confidente, cuyas noticias se han reservado.


MORALES.- Efemérides…
Murió Juan Fierros de bala de fusil.


(Hubo dos heridos, según Loaiza)


Día 6
ANONIMO.- Diario…
Introduciendo el enemigo, en el ramal de mina del hornillo que se voló el día 1º, dos bombas, consiguieron el efecto de que transpirase por los poros del ataque mucho humo en nuestra mina, y sofocaron 16 hombres que estaban durmiendo en los del cuarto, y deseando libertarse los que se hallaban de fatiga para precaver otro semejante accidente, se macizó una porción de dicha galería como se había deliberado y empezado en el día primero, abriendo nuevo ramal para la comunicación de la restante, siendo causa de este estrago el no poderse verificar antes con todo de trabajarse incesantemente y a un tanto la vara para estimular el breve remedio de este flaco de mina. Se ha cargado un hornillo de los ramales deliberados en el día 31 para el fin propuesto en aquel día.
Nuestros fuegos prosiguen con conocido estrago contra el sitiador y los de este han sido cortos.


(Hubo 79 bombas y 24 tiros de cañón, según Loaiza)


Ha venido un confidente confirmando la determinación del asalto general del sitiador con el ardid de presentar delante acémilas y otros animales disfrazados con zaquíes al primer crepúsculo, para que la Plaza emplee las primeras descargas de los cañones sobre ellos y ver de que volemos las mina, y libres ya de estos primeros accidentes embestir con rapidez.


LOAIZA.- Diario…
Más lúgubre, más azaroso recuerdo que el de San Blas nos ha dejado aún este día.
Podrían ser las cinco de la mañana cuando descubrieron los moros un ramal de nuestra mina en el que había mucha gente de trabajo, e introduciendo por la abertura descubierta una fuerte fogata nos sofocaron a la mayor parte de los trabajadores. Solo pudieron salvarse los más listos o que se hallaban más retirados, contándose entre este número el teniente de Nápoles D. José Sartorio que, por ser tan pequeñito, no encontró en él la pólvora donde lucir sus propiedades. De 27 hombres que se encontraron entre las ruinas y se llevaron al hospital solo nueve pudieron volver a la vida; los demás resultaron muertos por asfixia, sin que se notaran en sus semblantes las terribles marcas de una muerte violenta. Parecían dormidos. Tres más se quedaron sepultados entre los escombros y fue preciso atracar inmediatamente el agujero por temor de nuevas desgracias.
Celebrase con este motivo una junta general entre los señores ingenieros y jefes de todos los cuerpos, tanto para evitar la repetición de estas escenas como para precaver y rechazar el asalto que se espera.
Han arrancado los moros en la pasada noche hasta nueve mantas que había clavadas en la contraescarpa del foso de San Miguel.
Una granada de incendiar que se tiró esta tarde desde el fuerte de San Miguel al retrincheramiento del ataque del Martillo, lo incendió, sin que se atreviesen los moros a apagarlo por temor al nutrido fuego de nuestra artillería y con especialidad al de los fusiles de los voluntarios de Cataluña que, en este fuerte, el Rosario, Santa Lucía y otros puestos avanzados , están dando muestras de ser grandes tiradores.


CABALLERO.- Diario…
Poco antes del amanecer pegaron fuego los enemigos a unas 4 bombas que sigilosamente nos habían enterrado en lo interior de la boca del ramal por donde se les voló el día 1º, y con el humo que se ha introducido en la galería nuestra han perecido ahogados algunos trabajadores sin habernos quebrantado ni inutilizado parte alguna del terreno natural.
Durante el día nos ha disparado el enemigo 79 bombas y 24 tiros de cañón, y la Plaza le ha correspondido con fuego activo, continuando con incesante fatiga la disposición de preservativos contra el asalto.
Por la noche entró un confidente y repitió la noticia de que seguía el emperador con sus santones consultando sobre el avance que premeditara.


MIRANDA.- Diario…
A las cinco y media de la mañana dieron fuego los enemigos a una fogata de una mina que dirigieron contra la galería de la nuestra cargada de bombas, para arruinarla y sofocar al mismo tiempo la gente de trabajo que hubiese en ella, cuyo suceso fue bastante funesto para todos nuestros trabajadores, a quienes el humo que resultó de la dicha fogata sorprendió dormidos, pues sofocó hasta el número de 25, de los cuales han muerto 16 (28) por falta sin duda de cirujanos e instrumentos propios para hacer con estos infelices la misma operación que repetidamente se hace en Inglaterra con los sofocados. De esta desgracia se libraron solamente aquellos que, estando despiertos, pudieron ponerse en fuga a vista de semejante peligro. Más que el humo de la fogata, contribuyó a esta desgracia el de algunas humadas que por el mismo agujero que abrió aquella hacia nuestra galería dirigieron nuestros enemigos.
Para remediar este año en lo posible y evitar otro mayor, dispuso nuestro General inmediatamente que se tapase aquella comunicación que quedó entre nuestra mina y la del enemigo, macizando todo el ramal nuestro para no quedar expuestos a otro igual accidente por aquella parte. Si esta misma operación se hubiese hecho antes, pues hubo suficientes motivos para ello y no faltaron oficiales que lo propusiesen, desde luego hubiéramos evitado el daño. La orden se puso inmediatamente en ejecución por algunos de los mismos trabajadores, hombres de espíritu, aunque no sin algún peligro, porque los moros, que desde su mina les vieron venir hacia dicha comunicación, dispararon algunos fusilazos sobre ellos, que tuvieron la fortuna de escapar sin lesión, y poniendo en fuga a aquellos moros que había, ejecutaron sin mayor disputa la operación, para cuyo efecto, y todo lo que pudiese resultar, bajaron algunas compañías de granaderos, que sostuvieron este trabajo ínterin se concluía.
Entre dos y tres de la tarde una granada que se arrojó de San Miguel con mixto, puso fuego al inmediato retrincheramiento del enemigo en el ataque que llaman del Martillo, sin que estos se atreviesen a intentar apagarlo, temerosos del fuego de nuestra fusilería hasta que, calmando el viento, sucesivamente se fue disminuyendo y se extinguió finalmente frente del fuerte de San Carlos, a donde llegó.
Hoy se ha celebrado junta entre nuestros jefes de la Plaza y facultativos, a fin de proveer y arreglar, en el mejor orden posible, lo concerniente a la defensa de ella, cuyas disposiciones nos persuaden el que se recela algún ataque general a la Plaza, y aún se dice que los moros confidentes de este campo aseguran que el Emperador está dispuesto a darlo para el día 10 de este. Entre otras cosas se dispuso hacer en nuestra mina una galería de comunicación desde el fuerte del Rosario hasta el de Santa Lucía, que pone a cubierto el de la Victoria de todos los proyectos que el enemigo traiga contra este por minas.
El fuego de ambas partes ha sido regular y los trabajos proyectados se continúan sin novedad particular.


FERNANDEZ DE CASTRO.- El sitio de Melilla… P. 68
(28) En este día, como consecuencia de la voladura del dicho hornillo, resultaron muertos: Francisco de Miguel, Juan Sánchez, Francisco Otero, Juan Cano, Sebastián Sarabia, Francisco Acosta, Antonio José, José González Pretero, Manuel Valentín, Antonio Martínez, Francisco Panduro, Francisco González Agujero, Calixto Vico, Pedro Burie, Pedro Ferreni y Juan Forignon, siendo además retirados de los escombros catorce hombres muy mal heridos.


MORALES.- Efemérides…
Volaron los moros un hornillo y murieron Francisco Miguel, Juan Sánchez, Francisco Otero, Juan Cano, Sebastián Sarabia, Francisco Acosta, Antonio José, José González Pretrel, Manuel Valentín, Antonio Martínez, Francisco Pandero, Francisco González Agujero, Calixto Vico, Pedro Burié, Pedro Ferreri y Juan Forignon, resultando además 9 heridos.


(Según Loaiza, 16 muertos y 12 heridos)


Día 7
ANONIMO.- Diario…
Siguen los trabajos de minas y fuertes con el mayor esfuerzo, y particularmente en cargar los hornillos de las primeras a fin de que queden los más esenciales habilitados para el día 10, por si acaso se verifica el premeditado asalto del sitiador.
Sus fuegos han sido, a corta diferencia, como los de ayer, y por nuestra parte se les ha correspondido con daño conocido.


(Según Loaiza, 80 bombas y 15 tiros de cañón)


LOAIZA.- Diario…
Se sabe por los confidentes que dejan ya el asalto para el día 13. En su virtud ha dispuesto el ingeniero general se pongan caballos de frisa en todos los fuertes exteriores, presos unos con otros, como otra segunda estacada. A trechos hay varias fogatas contra el glacis y claro de las bombas sembradas, mantas clavadas, abrojos y, sobre los parapetos, chuzos, espingardas, trabucos, frascos de fuego, camisas, barriles de pólvora, granadas de mano, ollas enlambradas cuatro granadas dentro, otros fuegos artificiales y armas para un golpe de mano; además que con la fusilería y con los cañones cargados de metralla no hay miedo que vengan. Se fortifican al mismo tiempo los vacíos que hay con cestones, botas rellenas de tierra, barriles, sacos y cajones, componiendo todo una más que mediana muralla, y por si baten la principal, están prevenidas sacas de lana y otros efectos para tapar la brecha.
Ha dado parte el vigía de que se ha visto bajar muchos camellos cargados de municiones de hacia el paraje donde tienen el repuesto. También avisa que les llegan de refuerzo como unos 4.000 caballos.
Se ha recibido la noticia de que a este señor mariscal de campo, nuestro comandante de las armas, le han dado el gobierno de San Lúcar de Barrameda, pero de seguro que, aunque lo admita, no nos dejará durante del sitio.


CABALLERO.- Diario…
Desde la media noche anterior estaba pronta una fogata para volar el minador enemigo que cuatro horas antes se sentía trabajar muy inmediato a ella, pero conforme percibió los golpes de nuestro ataque cesó el suyo de manera que en todo hoy no nos ha manifestado oportunidad competente para volarlo.
El fuego del campo han sido 73 bombas y 15 tiros de cañón, y de la Plaza regular, al mismo tiempo que han continuado sus trabajos, precauciones y preparativos con todo el esfuerzo posible.
Esta tarde se han visto venir al campamento tres piaras de ganado y por la noche ha entrado un confidente a la Plaza diciendo duda si tendrá o no efecto el avance que premedita el emperador.


MIRANDA.- Diario…
Se sabe por un confidente que llegó este día, que el enemigo ha diferido el avance para el 13 de este mes sin falta, a cuyo efecto aguardan algunas tropas de refuerzo…
Con este motivo se ha dispuesto por nuestro Ingeniero Director poner en todo el camino cubierto de la Victoria y fuertes adyacentes una línea de caballos de frisa que forman como una segunda estacada entre la contraescarpa y palizada, y asimismo cavar varias fogatas por todo el glacis en aquella parte que no comprende las bombas que se dijo anteriormente se habían puesto por fuera de la estacada sobre el glacis de dicho camino cubierto.
Igual providencia se ha tomado con el fuerte de San Carlos en orden a fogatas , y con los caballos de frisa se hizo otra línea inmediata a la pared de los huertos que forma el recinto desde el fuerte de San Miguel hasta el de Santa Bárbara y el Espigón , proveyendo al mismo tiempo de suficiente número de chuzos , partesanas y demás armas propias para resistir una escalada en todos los fuertes y baterías exteriores , cuyos parapetos se han guarnecido también de sacos de tierra para que el soldado puede manejar su fusil cubierta siempre la cabeza del fuego enemigo.
Hoy se concluyó la descarga de nuestra artillería de bronce que, inclusa la que hemos recibido desde el principio del sitio, compone el total de 48 a 50 cañones de bronce de todos los calibres -la mayor parte de 16 y 24– con cuyo auxilio se hallan en el día todas nuestras baterías y obras exteriores lucida y perfectísimamente guarnecidas, imponiendo terror y respeto al enemigo la viveza de sus fuegos.
Nuestro vigía ha observado que los enemigos conducían a su parque muchos camellos cargados de municiones de guerra, y que al campamento habrán entrado hasta cuatro mil caballos… ( ) …sigue el bombardeo, y esta noche llegó el confidente Amar.


(Según Loaiza, hubo 5 heridos)


Día 8
ANONIMO.- Diario…
Se ha volado un hornillo de los deliberados en el día 31, en el mismo ramal que voló otro en aquel mismo día, pero se ignora su efecto contra la mina del enemigo por no manifestarse el estrago a la parte superior, pero se expresa en el experimento una conmoción considerable en aquel terreno y que asegura el mejor éxito.


LOAIZA.- Diario…
Hemos volado al amanecer una fogata con objeto de sofocar a los moros que trabajaban en la mina frente al Rosario; auguramos buen éxito porque han abandonado los trabajos de sus minas.
Llegó un confidente a darnos parte de cómo en aquellas cañadas se escondían infinidad de marroquíes con un grueso ejército de judíos y multitud de vacas con intención, según se dijo anteriormente, de echar el ganado por delante, cubierto con albornoces y arreado por los judíos, para que sufran estos los estragos de nuestros hornillos y baterías y puedan servir sus cuerpos de parapetos a las tropas del Emperador para dar el asalto, entre la confusión y el estruendo del combate.
Más que pavor nos ha causado risa este plan de ataque, y para frustrárselo hay ya prevenidos en todos los fuertes del exterior cohetes voladores que, en ocasión oportuna, pondrán en fuga a la mascarada en perjuicio de sus mismos directores. Deseando estamos, y aún diéramos dineros, por ver una corrida de toros tan original.
Volvió a entrar el confidente y dijo: que el Emperador fue a revisar el estrago que les había hecho nuestra voladura y que dispuso que cesasen los trabajos.
Si algún sastre quiere contratarse con el Emperador de Marruecos para vestir las vacas a la mosaica, que se presente, seguro de una buena ganancia.


CABALLERO.- Diario…
Al salir el sol hemos dado fuego a un pequeño hornillo con el fin de destruirle al enemigo una porción de galería que le quedaba entre los dos que se les dispararon últimamente, y, en efecto, parece lo hemos conseguido así sofocándole algunos moros que se sentían en ella y otros 7 u 8 que le vimos entrar al tiempo que mandamos dar fuego y no se han visto salir.
Este día ha proseguido el enemigo su fuego arrojándonos 80 bombas y 12 tiros de cañón, y la Plaza ha continuado el suyo, como los demás trabajos, preparaciones y precauciones correspondientes con todo esfuerzo.
Se han visto entrar en el campo hasta 100 acémilas entre camellos y mulas cargadas de sacos, y por un confidente que ha entrado se sabe que el emperador ha mandado vengan todos los moros de estas cabilas con sus armas a ayudarle a celebrar la Pascua en el campamento, y en cuanto al avance está todavía indeciso si lo emprenderán o no, y si será el 10 o el 13 de esta mes.


MIRANDA.- Diario…
Al amanecer de este día volamos una fogata de nuestra mina contra la que trabajaba el enemigo hacia el fuerte del Rosario, y con tan buen suceso que creemos haya sofocado aquellos trabajos enteramente y muértoles mucha gente respecto a que desde entonces no se les oye trabajar y parece que han abandonado el proyecto.
Se observó igualmente en el campo enemigo mucho ganado que, asegura un espía que acaba de llegar, está preparado para echarlo por delante, conducido de algunos judíos, el día del avance, para que, empleando nosotros las primeras descargas y haciendo saltar (ajustan mal la cuenta si les sale) nuestros hornillos sobre este , pueda luego la tropa avanzar sin mayor riesgo. Por si acaso se han hecho construir unos grandes cohetes que, arrojados horizontalmente, espanten el ganado y trastorne su ridículo proyecto.
El fuego de ambas partes ha sido con viveza, y nuestros trabajadores siguen con ardor, habiéndose ya concluido de montar toda la artillería.
(Hubo 72 bombas y 12 tiros de cañón)


CAVALLERO.- Diario…
…Al salir el sol, dieron fuego los españoles a un pequeño hornillo, con el fin de destruir a los moros una parte de la galería que todavía conservaban entre los dos hornillos que se le habían volado últimamente, “y en efecto parece lo hemos conseguido así sofocándole algunos moros que se sentían en ella y otros 7 u 8 que le vimos entrar al tiempo que mandamos dar fuego y no se ha visto salir”.


(Un muerto y 6 heridos, según Loaiza)


Día 9
ANONIMO.- Diario…
Se ha colocado caballos de frisa en la parte interior de los huertos bajos a distancia de 2 varas de la cerca, y se continúan en los demás puestos para dificultar el exceso en caso de asalto.
Incesantemente se continúa en tener pronto todos los hornillos que se hallan en disposición de cargarse y que son importantes en el acto de la premeditación, acción que recelamos del adversario.
No se oye trabajo en sus minas y certifica más la noticia de los confidentes de haberlas abandonado.
Siguen en las descargas de sus morteros con moderación y se les corresponde con los nuestros y el cañón con utilidad.


(Hubo 93 bombas y 15 tiros de cañón, según Loaiza)


CABALLERO.- Diario…
Continuó el enemigo su fuego con 72 bombas y 15 tiros de cañón, y la Plaza les ha correspondido con actividad, sirviéndose ya de los 25 cañones de bronce últimamente venidos, y del mismo modo ha seguido el adelantamiento de trabajos y preservativos contra el avance.
Esta tarde ha dado parte el vigía de haber visto entrar en el campo hasta unos 600 hombres, que se infiere sean parte de los que se ha dicho el día de ayer, y también ha visto una nueva tienda encarnada que algunos suponen sirva de mezquita para la celebridad de su Pascua, que parece principia mañana y sigue hasta el 13.


MIRANDA.- Diario…
En estos días se ha visto entrar al campamento enemigo algunas tropas de infantería… ( ) …un confidente que llegó el primero asegura que el mismo Emperador asistió la noche antecedente al trabajo de sus minas, y examinando el estrago que por las nuestras se les había causado y disgusto de los que forzados trabajaban en ellas; mandó cesar sus obras desengañado de la poca ventaja que sacaba por aquella parte y que a nadie se obligase más a trabajar , sino fuese voluntariamente. Esto parece cierto, porque desde el 6 que volamos aquella fogata, no se ha sentido más trabajos en sus minas.
Tuvimos la desgracia en el primero en el primero de que una bala de fusil del enemigo nos hubiese herido mortalmente, entre otros, a un oficial del segundo Regimiento de Voluntarios de Cataluña, el alférez D. Josef Vidal, joven de 20 años, que se hallaba de guardia en el parapeto de la Victoria (29)


FERNANDEZ DE CASTRO.- El sitio de Melilla… P. 72
(29) Fue muerto de casco de bomba en este día Joaquín Matamoros, desterrado de la compañía Fija del capitán D. Vicente Alba.


(Según Loaiza, hubo dos muertos y un herido)


Día 10
NONIMO.- Diario….
Se han colocado caballos de frisa en todo el camino cubierto del fuerte de la Victoria y alrededor del Espigón, y aumentado algunas fogatas entre dicha Victoria y la Chica, y colocado 4 trabucos en el fuerte de San Carlos, 2 en la Victoria Chica, y otros 2 en la luneta de Santa Isabel, y 4 en defensa de las minas, por cualquiera incidente, no obstante de observarse la inacción del sitiador en esta guerra subterránea.
Aunque por noticias posteriores del campo se sabe no efectuarse el asalto que tienen premeditado los sitiadores hasta el día 13, último de la Pascua, que mañana empiezan a celebrar del Cordero, con todo la Plaza ha tomado las más eficaces providencias en la aplicación y distribución de la tropa y gente de armas, como en tener dispuesta toda la artillería a metralla y cuanto puede contribuir al más feliz éxito en el mejor orden.
Han repetido sus descargas de morteros y se les ha correspondido por nuestra parte pero más con el cañón, el que les ha originado algunas muertes.


(96 bombas y 18 tiros de cañón, según Loaiza)


LOAIZA.- Diario…
Se han desembarcado este día, con otros pertrechos de guerra, 12 quintales de pólvora fina en vasijas de cobre y 14 artilleros de brigada que se han pedido a la escuadra para el mejor logro de la esperada función.
Estando de parapeto en el fuerte de la Victoria D. José Vidal, alférez de voluntarios de Cataluña, entró una bala de fusil por la tronera de un cañón y le dio en un costado dejándolo mortalmente herido, siendo hasta hoy el único oficial que lo ha sido de peligro, si se exceptúa aquel de Zamora que se lastimó.
Dijo el confidente, como un general turco retirado del servicio que, llamado por el Emperador, había llegado al campo, y a quien se había pedido un dictamen respecto a avances, había manifestado, después de tomar informes, que su persona y la de sus subordinados estaban prontos a morir por la gloria de las armas imperiales, pero que, por ser soldado de experiencia , opinaba que los cristianos esperaban con ánimo resuelto defender la Plaza palmo a palmo, lo cual probaba el no haber hecho el saludo de todos los días con una descarga general sino con solo dos cañonazos, porque tendrían los demás (y era la verdad) cargados y preparados para rechazar el asalto, con todos los ardides y aprestos que requiere una función de guerra; que la empresa era dificultosa y, a su entender, debía el Emperador desistir de ella si no quería perder la mayor parte del ejército y quedar desairado.
También dijo el confidente que el Emperador había hecho juntar los 25.000 moros de las kábilas que viven en aduares de estos contornos y son guerreros por índole y nacimiento, so pretexto que los llamaba para celebrar la Pascua, pero que la verdadera intención era reunirlos para que, a vista de un ejército tan numeroso, nos arredrásemos y abandonásemos la Plaza, y para que, una vez puestos delante de nuestras murallas, les obligaría al avance.
Que hoy debía ir con sus generales y ministros el Emperador a la mezquita (y en efecto lo vimos dirigirse hacia ella) para pedir en solemne oración a Alá el Grande y el señor Mahoma por el buen resultado del asalto.
Otro confidente llegó, pero de un modo tan extraño que recelamos si sería espía, porque se vino tan sutilmente que no fue visto ni sentido de centinela alguna, ni él supo decirnos el camino que trajo hasta la bóveda de San Fernando, donde se hallaba de guardia un cadete de Bravante llamado Poderus, muchacho de unos catorce años; tan luego como este oyó que el marroquí decía desde el Rastrillo: ¡Pedro! ¡Pedro! empezó a gritar con todos sus pulmones: ¡Los moros! ¡Los moros!, acudió la guardia, le vendaron los ojos y lo llevaron a la presencia del general donde dejó su mensaje, llevándose en cambio escondido en el jaique el sombrero de galón y plumaje del general. ¡Es hasta donde puede llegar la audacia y mala fe de estos piratas!


CAVALLERO.- Diario…
No se ha observado más novedad en el campo enemigo que la de haber entrado hasta unos 1.500 caballos según aviso dado por nuestro vigía. Su fuego han sido 93 bombas y 21 tiros de cañón, y el de la Plaza bastantemente vivo, como la continuación de sus trabajos y defensas contra el avance que se recela desde hoy.


MIRANDA. – Diario…
En el segundo (día 10) han llegado algunas embarcaciones de Málaga cargadas con víveres, pertrechos, etc. y asimismo dos jabeques y una fragata de guerra que conducen a su bordo alguna artillería, para cuyo servicio se han agregado a la guarnición algunos artilleros de brigada de la escuadra que está en el puerto.
No puede darse guarnición más bien provista de pertrechos, municiones, etc. que se halla la nuestra en el día, con todos sus almacenes llenos, más de 120 quintales de pólvora bajo de tierra en cerca, hornillos que hay cargados, fogatas, bombas… y todos sus fuertes y baterías provistas de cuanto es necesario para una gloriosa defensa.
El fuego de ambas partes ha sido regular y sin estrago notable.


MORALES.- Efemérides…
Murió Joaquín Matamoros de casco de bomba.


(Según Loaiza, dos muertos y un herido)


Día 11
ANONIMO.- Diario…
La dilación del asalto contribuye a prepararnos con más ventajas, contra la determinación temeraria del enemigo que promete para el día 13, en disponer fogatas y colocar caballos de frisa.
A cosa de las 10 de la mañana se observó un movimiento general en el ejército enemigo, dividido en trozos o escuadras, unos que se dirigían hacia la Albufera por la playa del este y otros hacia la rambla de la Puntilla, a cuya novedad se tocó la generala en la Plaza y en breves instantes, hallándose la tropa y desterrados en sus puestos respectivos, se cerraron las puertas. Pero se redujo la función del sitiador a hacer varias correrías con descargas cerradas por espacio de una hora, al parecer en celebridad de su Pascua, a hacer ver su fuerza a la Plaza, creyendo aterrarnos con sus escaramuzas.
Al mismo tiempo echaron algunas descargas cerradas de bombas, que repitieron durante el día, pero sin experimentarse en la Plaza desgracia alguna, lo que a contrario con nuestros fuegos, pues se les mató algunos hombres.
(Hubo 52 bombas y 6 tiros de cañón)


EXTRACTO DE LAS PRINCIPALES OPERACIONES
El día 11 de febrero se presentó el Ejército en dos columnas, la de Caballería vino por la Laguna, y la de Infantería por la Puntilla, y después se formaron en batalla al frente de su campamento, viniéndose luego a sus trincheras donde tiraron tres descargas de fusilería.


LOAIZA.- Diario…
Amaneció y no se hizo el saludo con la acostumbrada descarga al toque de diana; solamente se tiraron dos cañonazos como el día anterior, señal en que se fundaba aquel general turco para decir a su Emperador que los demás cañones estaban cargados con metralla. No se equivocaba el viejo guerrero, pues todo se hallaba pronto y preparado para una gloriosa defensa. Las baterías deseando vomitar la muerte y el estrago; los hornillos fronterizos cargados con 120 quintales de pólvora y con las mechas encendidas en las manos los que les ha de poner fuego; la guarnición sobre las armas, etc.
Serían las ocho de la mañana cuando el comandante de la Victoria dio la voz de: ¡Los moros avanzan, Avellaneda!. Tocóse en el momento generala y granaderos, fusileros, voluntarios y desterrados se colocaron en sus respectivos destinos, con las armas preparadas. Vióse a poco descender por las ramblas frente al fuerte de la Victoria, en dirección a nosotros, un lucido y mejor formado ejército de caballería, con sus pendones y banderas verdes, encarnadas y amarillas. Contábanse hasta 48, puestas a trechos , y como significando cada una un escuadrón, de modo que, constando cada uno de estos, entre los marroquíes, de 700 hombres, debía componerse aquel ejército de 33.600, cálculo que nos pareció muy aproximado, según la longitud y grueso de sus filas y el inmenso terreno que ocupaban. Tan luego como se pusieron a tiro de cañón, nuestro fuerte de la Victoria enarboló una gran bandera roja; el de la Victoria Chica, amarilla, y en los demás, hasta el más pequeño reducto, donde nunca se había izado pabellón, se pusieron las que hubo a mano, dejándose también ver en las puntas de cañas y palos, pañuelos y ceñidores encarnados. Levantaron, por último, en el fuerte de Santa Isabel, al extremo de una caña larga, unos guiñapos muy sucios en señal de desprecio que hacíamos de su arrogancia y fuerza.
Dividióse el ejército en dos columnas con mucho arte y primor, formando cada una un cuarto de conversión por distinto lado. El de la izquierda siguió la rambla adelante, hacia una ensenada que da sobre la Puntilla. La de la derecha descendió por la vega, y por delante de sus campamentos siguió hacia la laguna formando allí una línea de frente que, semejante a un lujoso cordón, se extendía por aquellas riberas hasta perderse de vista, de suerte que si muchos nos habían parecido reunidos, esta mitad, que era la que más se veía desde la Plaza, nos parecía más numerosa que todos por la grandiosa perspectiva que presentaba en sus distintas formaciones. En este estado se hallaban ambas divisiones, cuando rompió la de la Puntilla un fuego graneado que se fue sosteniendo largo rato con el mejor orden y al que contestó inmediatamente la de la playa con otro nutrido y largo tiroteo que nos dio a conocer más y más lo numeroso de sus filas. Siguieron después haciendo ejercicio, formando cuadros y otras bonitas evoluciones en que caballos y jinetes daban prueba de habilidad y destreza, divirtiéndonos en sumo grado… Hicieron otras segundas salvas, alternando la artillería y morteros, pero todo sin bala y en señal de regocijo. Luego, para volverse a sus tiendas, se dividieron en grupos y avanzaban fogueándose en forma de ganar terreno. Luego que tiraban los frentes, desfilaban por derecha e izquierda cargando al aire y corriendo a ponerse a retaguardia. En fin, hicieron cosas que nos parecieron de buen gusto y rara destreza en el arte de equitación.


CAVALLERO.- Diario…
Amaneció sin haber ocurrido novedad particular, pero a las 8 del día se vio que los moros iban formando como en batalla con sus estandartes y después de esta especie de formación pasaron a otras distintas como escaramuzas, con muchas correrías de caballería, y todos haciendo fuego pero sin balas, ni aproximarse a distancia que le alcanzaran los de la Plaza a descubierto , y menos viendo que de un cañonazo le hemos muerto (según en vigía) de 8 a 10 hombres de un montón de ellos que inadvertidamente se manifestaron en una cañada..
Con esta función han estado hasta las 12 del día que se retiraron a sus campamentos y durante ella se ha mantenido nuestra guarnición sobre las armas con todas aquellas precauciones que son propias de la estación.
El fuego del campo han sido 25 bombas y 2 tiros de cañón, y el de la Plaza medianamente activo, pero los trabajos con la aceleración acostumbrada.


MIRANDA.- Diario…
En este día se dio la orden general para que toda la guarnición se pusiese sobre las armas a las cuatro de la mañana en sus respectivos puestos donde permanecieron hasta las 8 que se mandó que la tropa que no estuviese de guardia se retirase a sus cuarteles.
Pero a las 9, habiéndose observado que todo el ejército enemigo (hasta una suma de quince mil hombres) se ponían en movimiento y que algunas columnas de infantería y caballería se dirigían hacia el fuerte de la Victoria y otras para sus trincheras y baterías de la playa, toda la guarnición corrió a las armas y cada uno a ocupar por segunda vez su puesto, creyendo positivamente, por las noticias anteriores, que el enemigo venía sin duda al avance.
En estas circunstancias se mandaron levantar los puentes y cerrar inmediatamente las puertas, poniéndose toda la artillería en estado de hacer un vivo fuego a metralla contra las columnas y gente enemiga siempre que llegase la ocasión, y finalmente la infantería con el fusil sobre el parapeto aguardando con deseo y constancia el principio del ataque (Las compañías de granaderos estaban formadas sobre el rampº con la mecha en la mano para arrojar las granadas , sacos a pólvora y otros mixtos al foso y acudir donde fuese necesario.)
Pero a poco rato vimos que la caballería, mandada por el mismo Emperador (este iba montado en un hermosísimo y vistoso caballo blanco, con un magnífico parasol verde , y seguido de toda la caballería, que componía un cuerpo de ocho a diez mil hombres perfectamente montado , y hasta 24 estandartes de damasco verde, amarillo y encarnado), antes de entrar bajo el tiro del cañón nuestro, comenzó a escaramucear y hacer varias formaciones con fuego que duró hasta las once del día en que comenzó toda a desfilar hacia su campamento escaramuceando y continuando al mismo tiempo el fuego. La infantería se mantuvo en sus trincheras .y ataques hasta la misma hora y , después de haber hecho tres o cuatro descargas generales de fusilería sobre la Plaza y fuertes exteriores, se retiró del mismo modo a su campamento, sin embargo del fuego de tres jabeques de nuestra escuadra que, inmediatamente que observaron este movimiento, se pusieron a la vela para , con su artillería, contener el ímpetu del enemigo en caso de avance, hicieron sobre ellos, bien que estaban a tiro largo de cañón y no pudo causarles mayor daño. Lo cual visto por nuestro General y que sus designios no eran desde luego de avanzar, como nos presumíamos, mandó que nos retirásemos a los cuarteles respectivos, siendo de notar el valor y serenidad con que la oficialidad y tropas aguardaban el punto de acción, y sentimiento con que veían retirarse al enemigo sin venir a las manos.
Al anochecer llegó un confidente cuyas noticias son reservadas al General y Gobernador, pero no el que el que dicho moro confidente, al tiempo de partir, pilló el sombrero de nuestro General, que estaba sobre una mesa, y se lo llevó bajo del jaique (un gran pedazo de balleta fina en que se envuelven todo el cuerpo y es su vestido ordinario) sin que nadie lo notase, prueba del bajo interés que domina a esta canalla o de su poco fidelidad para con la Plaza .
Se dice igualmente que el Emperador debía celebrar junta de generales en estos días para resolver si convenía o no dar el avance a la Plaza; el tiempo dirá lo que resulte.
El bombardeo continúa en los términos regulares sin que se note cosa particular en las obras de ataque que el enemigo dirige contra la Plaza.


MORALES.- Efemérides…
Embarcaron para Melilla 400 hombres de la guarnición de Málaga y con ellos “el Aragonés”, que compone los cañones echándoles unos granos que él por sí hace.


(Hubo 4 heridos, según Loaiza)


Día 12
ANONIMO.- Diario…
Se notó en el campo enemigo una grande quietud; fue corto su bombardeo y la Plaza les incomodó bastante con los fuegos de mortero y cañón.


(97 bombas y 70 tiros de cañón, según Loaiza)


Se concluyeron de cargar los hornillos que restaban en las minas para usar de ellos a la mayor urgencia.
Se ha sabido por un confidente que el hornillo que se voló el día 8 ha causado mucha mortandad.


LOAIZA.- Diario…
Túvose esta madrugada el mismo cuidado y vigilancia que la anterior, y hecho el saludo, se notó gran tranquilidad, así en el campo como en las minas.
A las nueve de la mañana empezaron a desfilar de los campamentos piquetes de caballería, pero ni tan gruesos como en el día anterior ni se dirigieron ya a la laguna porque ya los aguardaba de cerca un jabeque, que también salió el día 11, y no logró llegar a tiempo de molestarlos en su diversión.
Volvieron a sus escaramuzas e hicieron ejercicio de fuego a caballo frente a la Plaza, correspondiendo a sus descargas sus baterías de cañones y morteros.
Llegó a esta bahía el jabeque San Juan el Atrevido, convoyando las embarcaciones de transporte que conducen víveres de Málaga y 300 hombres en varios piquetes de los regimientos Zamora, Princesa y Bruselas.


CAVALLERO.- Diario…
No se ha notado más novedad en el campo enemigo que la de haber acopiado algunas faginas y estacas inmediato a la batería de la Playa. Su fuego ha sido 22 bombas y el de la Plaza regular, habiendo continuado los trabajos con toda eficacia,
Esta noche entró un confidente del campo y entre sus noticias ha dicho que los enemigos tienen prontas las escalas para escalar la Plaza y que desde ayer estaba resulto el avance pero que no se había verificado por diferencias entre los moros del campo y los del ejército del emperador sobre quienes han de ser los primeros y que de estas dudas esta pendiente la ejecución.


MIRANDA.- Diario…
A las cuatro de la mañana se mandó igualmente que toda la guarnición se pusiese sobre las armas, y habiendo hecho la descubierta al ser de día y observado la mayor tranquilidad en el campo enemigo, nos retiramos a los cuarteles.
Hoy ha llegado el jabeque de Su Majestad El Atrevido, convoyando tres embarcaciones de transporte que conducen de la guarnición de Málaga 300 hombres en varios piquetes de los regimientos de Zamora, Princesa, Bruselas, etc., y municiones de boca y guerra (30).
Nuestros trabajos se continúan con actividad y particularmente los pertenecientes a minas, sin embargo de que no se observa movimiento ni trabajo alguno en los del enemigo, desde la voladura de nuestra última fogata.


FERNANDEZ DE CASTRO.- El sitio de Melilla… P. 74
(30) Con su expedición llegó a Melilla, procedente de Málaga, un afamado artificiero militar, al que se conocía con el sobrenombre de El Aragonés, hombre muy experto en el arreglo rápido de cañones y morteros, echándoles, para ponerlos de nuevo en servicio, unos granos en las fogonaduras.


Día 13
ANONIMO.- Diario…
No se ha verificado el asalto y continúa en su bombardeo, aunque en el día ha sido muy limitado, y la Plaza ha correspondido con alguna actividad.
(Loaiza no menciona bombas ni tiros de cañón)


Han reedificado la primera batería que al principio del sitio construyeron en la playa al este de la Plaza, que abandonaron sin haber hecho uso de ella por reconocerla infructuosa; tiene 6 troneras, y solo un cañón de dicha batería se atribuye esta novedad al recelo de algún desembarco.


LOAIZA.- Diario…
Al amanecer del día 13 se vio en la playa una nueva batería de seis cañones y otra pequeña de uno o dos junto a la tienda del Emperador. Con la primera procuraban impedir se desembarcasen nuestras provisiones por la puerta del Socorro.
Acompañado este día el Emperador de los más principales de su corte se encaminó a la mezquita, a lavarse y purificarse, para pedir a Mahoma le iluminase en el concejo que iban a celebrar sobre el modo de dar el asalto. Los santones y morabitos han tenido hoy ocasión de lucir sus habilidades y mojigangas.


CAVALLERO.- Diario…
Se pasó la noche con el cuidado propio de la sospecha dicha, y desde las 4 de la madrugada estuvo puesta sobre las armas la guarnición ocupando cada uno los puestos y destinos que de antemano se habían arreglado para mandar, obrar y servir sin confusión en el acto del avance, pero como este no se ha verificado, se retiró la tropa a las 10 del día asegurados de la inacción en que estaban los moros y seguimos los trabajos según costumbre.
El acopio de faginas que hacían ayer lo han empleado la noche anterior en formar una batería y lo continúan sobre la playa a cosa de 50 tuesas retirada de la anterior sobre su costado derecho.
El fuego de este día han sido 17 bombas y el de la Plaza regular.


MIRANDA.- Diario…
Hoy se ha ejecutado con la guarnición lo mismo que el día anterior, manteniéndose sobre las armas hasta hecha la descubierta, temeroso de algún ataque improviso, atento el gran número de gentes que se observa entrar en el campo enemigo.
Igualmente amaneció puesta una batería de 6 cañones en la playa distante de la primera que puso allí el enemigo como 150 toesas hacia la Restinga, con objeto, al parecer, de enfilar desde allí nuestro desembarcadero y cañonear las embarcaciones que se acerquen a él, como asimismo a las de guerra que suelen arrimarse por aquella parte a batir dicha playa y campamento.
En este se han observado asimismo unas salvas generales de fusilería y morteros que se dicen son en celebridad del cumpleaños del Príncipe.
Sin más novedad (31).


FERNANDEZ DE CASTRO.- El sitio de Melilla…P. 75
(31) Murió de bala de cañón, al pie del torreón de Florentina, el soldado del regimiento de Infantería de Bravante José Palomín. (según Mir Berlanga, el soldado pertenecía a la Compañía Fija del capitán Vicente de Alba, se llamaba Antonio José Palomino, y murió en el fuerte de San Antonio de la Marina)


MIR BERLANGA
Ver D. 16 de marzo de 1775
Se refiere a un artículo de Juan Carlos Galende en el que manifiesta, por haberlo visto en un documento de la Biblioteca Nacional, que ese día hubo un ataque contra Melilla en el “formaban la vanguardia 10.000 negros y judíos, seguidos de 20.000 moros, que fue rechazado con graves pérdidas para los atacantes, pues según Galende los marroquíes perdieron 15.000 hombres, y la guarnición cantó un Te Deum de gracias.
(Mir Berlanga desmonta la falsedad que contiene el documento)


MORALES.- Efemérides…
Murió José Palomino de bala de fusil en San Antonio.


(No hubo muertos ni heridos, según Loaiza)


Día 14
ANONIMO.- Diario…
No han hecho fuego contra la Plaza, ni ocurre otra novedad en el campo enemigo que ocurre trabajar en el Ataque Seco toda la antecedente noche ignorándose la especie, y se discurre sea para reforzar la trinchera de su derecha.
(según Loaiza, hubo 86 tiros de cañón)
También se ha notado trabajar en el cerro de las Forcas.
No obstante de no oírse trabajo de minas en el sitiador se procura adelantar todo lo posible en las nuestras preparándonos contra sus designios.
Por un confidente se sabe haber mandado el Emperador retirar algunos morteros de sus baterías, pero se ignora el motivo.


LOAIZA.- Diario…
Supimos por un confidente que aquellos días eran los de la celebración de su Pascua y cumpleaños del Príncipe.


CAVALLERO.- Diario…
Sin embargo de haber pasado la noche y madrugada con el cuidado que la antecedente hasta después de bien reconocida la campaña, han estado los moros todo este día sin hacernos fuego alguno de cañón ni de mortero, empleándose en armar y asegurar las tiendas de sus campamentos respecto a que lo recio del viento les había desarmado muchas de ellas antes de amanecer y lo seguía continuando durante el día, a que se atribuye también el no haber usado de la artillería.
Nuestros trabajos han seguido eficazmente y el fuego de la Plaza con lentitud.
Ha entrado un confidente y asegura que por ahora podemos estar sin cuidado alguno en cuanto a avance pues queda enteramente desvanecida por los santones esta determinación.


MIRANDA.- Diario…
Hoy ha soplado fuertísimamente el Poniente, de modo que la mayor parte de nuestras embarcaciones que se hallaban dado fondo en esta bahía se han visto precisadas a refugiarse a las Chafarinas.
Al amanecer se puso toda la guarnición sobre las armas y, no observándose novedad a la descubierta, se restituyó a sus respectivos cuarteles.
Se nota igualmente una gran inacción en el campo enemigo, y se dice (por algún confidente, naturalmente) que el Emperador se halla muy disgustado del poco suceso que hasta ahora logran sus armas en este sitio, pero que los renegados que tiene en su ejército le animan persuadiéndole que no se retire, pues aun se puede esperar la consecución de la empresa y sería un gran desaire de sus armas.
Se ha visto mucha gente ocupada todo el día en conducir faginas hacia la Puntilla y trincheras de la Vega.
Nuestros trabajos se adelantan y hoy se ha proyectado una nueva batería en el torreón de las Cabras que flanquea grandemente nuestra Marina por la que mira hacia la puerta del Socorro.
Vino esta noche el confidente Amar.


(Un muerto y seis heridos según Loaiza)


Día 15
ANONIMO.- Diario…
Se prosigue en adelantamiento de nuestros hornillos y en perfeccionar al nuevo ramal de cantería en defecto de la que se ha condenado e hizo mención el día 6, asegurando sus extremos con fuertes muros de mampostería de dos varas y media de grueso, a más de quedar terraplenada toda de greda y piedra.
Se ha reconocido en este día continuar el sitiador en el trabajo del Ataque Seco y, según se demuestra, confronta conjetura de ayer… ( ) …y en el de las Forcas con especie de camino cubierto.
Se ha empezado a construir la batería contigua al torreón de las Cabras para tres cañones que se acordó al principio del sitio, y por atender a otros trabajos más urgentes no se ha podido ejecutar antes.
Subsiste la suspensión del bombardeo contra la Plaza, no obstante que esta la saluda con el cañón y mortero.
(Según Loaiza, hubo 16 tiros de cañón)
Por un confidente se sabe que, habiéndose presentado al Rey de Marruecos los alcaldes de los cinco partidos de este campo con 3.000 hombres, se presentaron a su soberano de rodillas y, con la mayor sumisión, estas o semejantes razones: aquí tienes este considerable número de vasallos en virtud de tu orden resueltos a sacrificar todos sus vidas (en el asalto que tienes premeditado) por la Ley y por tu respeto, pero debemos hacerte presente antes que debes dar ejemplo por tu honor y, para estimular al mejor éxito en una acción tan intrépida, presentarte a la cabeza de tu ejército avanzando el primero y de esto no resultará más que exponer tu vida y si esta te la mantiene Dios , ver derramar la sangre de la mayor parte de todas tus fuerzas y sin fruto alguno.
No adaptando el Rey esta propuesta se retiraron los 3.000 hombres a sus lugares, dejando el campo después de varias competencias con las tropas del sitiador, pretendiendo este debiesen avanzar primero los de estos partidos, faltando muy poco para que entre ellos hubiese una resolución.
De resultas juntó el Rey a todos sus vasallos y bajaes y dichos alcaldes formando un consejo de guerra; fueron todos de parecer levantase el sitio respecto de haber repetidos ejemplos de haberlo ejecutado otros monarcas en otras Plazas por reconocerlas inconquistables sin que les fuese indecoroso a sus soberanías.


LOAIZA.- Diario…
(Se supo por un confidente) Que hubo variedad en el consejo, resolviendo, por fin, avanzar por los fortines Santa Lucía, San Antonio y San Carlos, enseñando, para comprobar su dicho, el detall que habían formado sus ingenieros.
Reforzáronse en el momento estos puntos con tropa y municiones siendo de ver los malos ratos que lleva estos días la guarnición. Tan pronto están las compañías de granaderos en las fatigas de conducir cañones, etc., como les mandan armarse y marchar a guarnecer este o aquel puesto interesante. Lo mismo sucede con los confinados, oficiales y aún los mismos jueces, de suerte que nadie duerme ni sosiega, portándose cada cual infatigable y sobradamente animoso.


CAVALLERO.- Diario…
Prosiguió el mismo viento que ayer y la suspensión del fuego de cañón y mortero por parte de los enemigos, habiendo notado únicamente que hacen algunos acopios de faginas.
La Plaza les ha hecho fuego muy lento y han continuado los trabajos con actividad.


MIRANDA.- Diario…
Sigue el viento del poniente aún con más fuerza que el de ayer, por cuyo motivo algunas embarcaciones que pudieron mantenerse fuertemente amarradas en el puerto se han hecho a la vela vuelta de las Chafarinas.
La guarnición continúa poniéndose toda sobre las armas con la mayor vigilancia al ser de día ínterin se hace la descubierta, pero no se notó novedad.
El temporal causa no menor incomodidad en el campo enemigo, echándoles por tierra muchísimas tiendas y sin permitirles hacer fuego con sus morteros porque la fuerza del viento los desceba y causa el que algunas bombas se revienten dentro del mismo mortero.
Se ha visto entrar en el campamento y trincheras del enemigo mucha gente que continúa el acarreo de faginas.
Se construye de nuestra parte una trinchera o espaldón sobre la roca de la marina entre el torreón de las Cabras y la puerta del Socorro, para cubrir nuestra descarga del fuego de la última batería que el enemigo ha hecho en la playa contra las embarcaciones y gente nuestra que ocurre al desembarcadero.


(Dos heridos, según Loaiza)

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