miércoles, 14 de octubre de 2009

LOS DIARIOS DEL SITIO DE MELILLA DE 1774-75, DIAS 1 AL 15 DE ENERO 1775

Enero
Día 1
ANONIMO.- Diario…
Este día los fuegos del enemigo fueron más lentos que los antecedentes, y adelantaron algo sus trincheras en el Ataque Seco y en la Vega; se continuaron los trabajos con igual viveza que en el antecedente en la Plaza y fuertes.


(Según Loaiza hubo 100 bombas y 9 balas rasas)
Muley Mohamed Ben Abdelah

LOAIZA.- Diario…
Dice el pasado (el renegado) que el Emperador ha traído ocho mil doscientas y tantas bombas de a 9 y 12 pulgadas, y 120 del calibre de 15. No habla con certeza del número del ejército por haber agregadas a él muchas kábilas que no conoce, asegurando que hay muchos renegados que sirven de artilleros. Da razón del camino que traen las minas y los designios del Emperador en el sitio.
Vimos una trinchera en la playa con cuatro cañones para hostilizar la Plaza y especialmente para impedir los desembarcos.
Volviese con nuevos bríos a los trabajos de reedificar, subir bombas y víveres, mudar cañones y otras faenas, a riesgo del mortífero fuego del enemigo, mostrándose en extremo alegres e incansables las compañías de granaderos, que eran las comisionadas.


CABALLERO.- Diario…
Continuó el fuego del enemigo hasta tirarnos 130 bombas y 20 cañonazos, y la Plaza le correspondió a proporción sin poder acelerar más el fuego por la poca artillería y ver que de esta se iban reventando algunas piezas de hierro.
Nuestros trabajos prosiguen con el mayor vigor, y al mismo tiempo se cargaron algunos hornillos de las minas avanzadas por el exterior de los fuertes de la Victoria y San Miguel.


MIRANDA.- Diario…
El enemigo ha comenzado a construir una trinchera que forma como una primera paralela desde el ataque de Santiago (para este efecto sirvieron las faginas que el día anterior vimos introducía el enemigo en dicho ataque) hacia el de Tarara, hasta las baterías que tienen en la playa.
Nuestros trabajos siguen con el mayor ardor, aumentándose muchos fuegos en todas las baterías y fuertes exteriores, y proyectando algunas obras útiles que pongan la Plaza desde luego en mejor estado de defensa, e igualmente su guarnición a cubierto de las bombas que continuamente caen sobre ella (11), no con poco estrago de dicha guarnición, por la falta absoluta que hay de edificios ni subterráneos a propósito para ello.
Con el socorro recibido ayer se han reforzado todos los puestos y obras exteriores de la Plaza, que se hallaban guarnecidas con poquísima gente y tan fatigada como puede considerarse.


FERNANDEZ DE CASTRO.- El sitio de Melilla… P. 47
(11) Murió a consecuencia de heridas gravísimas producidas por un casco de bomba el soldado Félix Mora, voluntario de la compañía de D. Antonio Manso.


MORALES.- Efemérides…
De un casco de bomba murió Félix de Mora, en el sitio.


Día 2
ANONIMO.- Diario…
No se notó novedad alguna en el campo del enemigo, sí solo en continuar su contramina que dirigen hacia el Rosario, y sus fuegos de cañón y morteros con mucha lentitud.


(Hubo 61 bombas y 36 balas rasas según Loaiza)


Vino un confidente a la Plaza cuyas noticias se reservó el Comandante General y su Gobernador.
Entraron en esta bahía los bastimentos del Rey y embarcaciones de transporte que el fuerte temporal les obligó a levarse el día 31, y empezaron a desembarcar alguna tropa de la que traía en su bordo, víveres y materiales.
Se restauró la falúa de D. Pascual de Vilches, de la ciudad de Almería, por providencia de esta Plaza, que conducía diferentes materiales y útiles de fortificación, la que habían abandonado su patrón y marineros por irse a pique, y su tripulación se salvó en el jabeque El Atrevido.


LOAIZA.- Diario…
Advertimos que naufragaba en costas de Berbería una embarcación y que los moros, los más en mulas blancas, se encaminaban a ella. Salieron dos falúas de la Plaza con prevención de camisas y otros fuegos artificiales para echarla a pique. Cuando se aproximaron conocieron que era el ibicenco que dije a V. se había enredado con nuestro jabeque San Sebastián y había sido abandonado en la bahía, y advirtiendo que no tenía lesión alguna, se lo trajeron a remolque.
El comandante de artillería D. José Granados hizo presente al General que no debíamos hacer tanto fuego, no solo porque se habían reventado muchos cañones, sino por dejar que se confiase el enemigo, acercándose lo bastante para hacerle una general descarga con utilidad, pero esta autoridad le ha contestado que siempre fuego, para que vea el sarraceno que el rey de España no escasea la pólvora ni permite a sus enemigos se acerquen a los muros donde tremola su bandera.


CABALLERO.- Diario…
Prosiguió el fuego del enemigo hasta dispararnos 61 bombas y 36 cañonazos, a los que correspondió la Plaza proporcionadamente, adelantando con todo esfuerzo los trabajos dispuestos los dos días anteriores, y con mayor eficacia el nuevo ramal de mina, además de haberse cargado otros dos hornillos avanzados de la Victoria y San Miguel.
Por la noche se incendió una bomba el Hospital nuevo que sirve de cuartel, muy inmediato al Almacén de pólvora, pero se acudió prontamente a apagarlo y se consiguió sin grave daño.
Este día entró un confidente, pero ignoro sus noticias, pues parece las han reservado para sí el General y el Gobernador.
Con motivo de haber mejorado el tiempo han llegado aquí algunas embarcaciones del convoy que se hizo a la vela el 31 del próximo pasado , más dos fragatas y tres jabeques del rey, cuyos buques han comenzado a desembarcar alguna tropa , municiones , víveres y pertrechos.


MIRANDA.- Diario…
El enemigo continúa el trabajo de la trinchera de comunicación entre Santiago y baterías de la playa, referida anteriormente, con el mayor ardor, sin embargo del fuego de nuestro cañón que debe incomodarles bastantemente.
Se ha observado asimismo en su campamento y ataques algún fuego de fusilería sobre el anochecer, naturalmente con motivo de visitar el Emperador a aquella hora los trabajos.
Los nuestros continúan con bastante progreso, y se nota el ardor y celo con que la tropa deja el fusil y el parapeto para tomar la piocha y la pala (las compañías de granaderos de la Princesa, solamente, han desmontado terrenos, construido baterías y montado la mayor parte de la artillería que ha venido de España después del sitio.


(Según Loaiza hubo un herido)


Día 3
ANONIMO.- Diario…
Desembarcó el resto de la tropa para completar la guarnición de esta Plaza, y su actual fuerza consiste en 1.213 hombres de Infantería y 500 granaderos; 800 desterrados, de estos 300 agregados a las armas y los 500 restantes aplicados a los trabajos.
Con este refuerzo se puso en ejecución la batería acordada el día 17 del presente en lo alto del terraplén de la Concepción para 4 cañones; en regularizar parte del terraplén de la cortina real para poner en uso 5 troneras, que se hallan abiertas para el fuego del cañón.
Los fuegos de los enemigos fueron muy cortos, sin que en su campo se notase más novedad que haber abierto una zanja a 40 toesas del fuerte de San Miguel.


(Hubo, según Loaiza, 50 bombas y 27 balas rasas)


LOAIZA.- Diario…
Cayó en el fuerte de la Victoria una granada, bruñida y transparente como de acero muy limpio, con el mixto impregnado de alcanfor, y pudo cogerse intacta porque al dar en tierra se le fue la espoleta, siendo un milagro de Nª Sª de la Victoria el que no reventase, pues cayó en medio de 600 hombres que defendían este fuerte y hubieran acaecido muchas desgracias al estallar.
Tanto esta fortificación como toda la Plaza, están tan provistas de todo lo necesario a la defensa que, habiendo llegado posteriormente varias embarcaciones con trozos de los regimientos Zamora, Bravante, Bruselas, etc, solo ha recibido nuestro general a los granaderos, enviando a los demás a Málaga, porque ni se necesitan ni hay donde ponerlos, estándose disponiendo tinglados para que se guarezcan.
Es tanta la multitud de barricas de tocino, sacos de harina y de arroz, bacalao, galleta , cerdos, carneros, bueyes, botas de vino, cables, fierro, plomo, bombas, balas, pólvora, fusiles, pistolas, sables, maderas, lienzos, etc. etc., que se está desembarcando, que solamente un monarca rico y espléndido como el nuestro pudiera sufragarlo. Solo con lo que se tira en esta pudiera sustentarse un ejército doble en número al que hoy defiende a Melilla.
Mientras esta noche se estaban poniendo en tierra dos cañones de bronce de a 24 y catorce de hierro de a 18 y 16, se abocó la morisma al fuerte de San Miguel, llegando hasta meterse bajo murallas, conversando con nuestros centinelas. Con las luces de las calderetas llegaron estos a ver que transportaban los moros mucha escalas de madera con objeto sin duda de asaltar, pero tuvieron que retirarse más que a paso, porque se rompió sobre ellos un vivo fuego de metralla, o mejor dicho, se les envió un diluvio de proyectiles, que tal pudiera parecerles si se advierte que cada disparo se compone de 800 balas de a 4 onzas y una de 24 libras que llaman maestra. En aquella misma hora se previnieron las baterías de esta metralla y se estuvo al cuidado por si repetían el asalto.


CABALLERO.- Diario…
Continuó el desembarco principiado ayer con lo que se completó en esta plaza el número de 1.700 hombres de infantería y 120 artilleros, además de 300 desterrados que tienen sus dos compañías de dotación aplicados a las armas, y otros 500 desarmados para el trabajo.
El fuego del sitiador consistió en 56 bombas y 27 tiros de cañón, y la Plaza le hizo el acostumbrado, continuando sus trabajos, reparaciones provisionales y otros preservativos con la mayor eficacia, como el descargo de víveres, municiones y pertrechos.


MIRANDA.- Diario…
Hoy han llegado a esta bahía dos fragatas de guerra que vienen de Cádiz y conducen a su bordo al Regimiento de Zamora, con destino a guarnecer esta Plaza, pero solo desembarcaron las dos compañías de granaderos y tres piquetes de infantería, con su coronel D. Josef de Avellaneda, habiendo dispuesto nuestro General que el resto se volviese a Málaga, por no poder contener mayor guarnición el estrecho recinto de esta Plaza. Con este refuerzo llega el total de la que tenemos en el día 2.500 hombres de tropa y 1.000 desterrados.
Los trabajos de la trinchera enemiga del Ataque de Santiago hacia el de Tarara siguen con ardor y el bombardeo como el día anterior.


(Según Loaiza hubo un muerto y 4 heridos)


Día 5
ANONIMO.- Diario…
Se hallan en esta bahía 26 bastimentos de guerra y transporte continuando sus descargas.
En las trincheras del campo enemigo no se ha notado adelantamiento alguno.
Dispararon contra la Plaza 72 bombas y 27 cañonazos, y desde esta se les respondió alternativamente.


(Según Loaiza hubo 52 bombas y 27 balas rasas)


LOAIZA.- Diario…
Continúanse las descargas de los bastimentos con bastante presteza. Hoy se han echado en tierra tres cañones de bronce de los calibres 24, 18 y 12.
Se reventó uno de fierro en la batería del Bonete y mató a dos cabos de Nápoles agregados a la artillería.
Los marroquíes tiran con mucho acierto y dan a entender que sus artilleros están bien instruidos, según el daño que continúan haciéndonos en nuestros edificios.
Han levantado otra nueva batería de morteros en Santiago, frente a nuestro fuerte de San Miguel, con algunas trincheras cercanas a nuestra torre de Santa Bárbara, que a una llaman el ataque del Martillo y a la otra de las Cañas, con objeto sin duda de observar los movimientos de la Plaza, y poder dar aviso si se les hace alguna salida para clavarles su artillería.


CABALLERO.- Diario…
Se convino y aprontó lo correspondiente para colocar unos rosarios de bombas en el exterior de los fuertes donde suelen aproximarse los moros de noche para inquietarnos con fusilería y adelantar sus trabajos, pero por orden de los Jefes de la Plaza se suspendió esta operación.
Durante el día nos arrojó el enemigo 72 bombas y 27 cañonazos, y la Plaza le retribuyó con un fuego regular, habiendo logrado por la noche el total desembarco de 8 cañones y un mortero, que hacía bastante falta por continuarse la ruina de los que teníamos.


MIRANDA.- Diario…
Hoy se ha logrado continuar con felicidad la descarga , protegida del favorable tiempo que corre del Oeste, y entre otras cosas , cinco cañones de bronce de grueso calibre , que nos hacían notable falta ( calibre de 24,18 y 12 )
Las obras de ataque que hasta el presente tiene proyectadas el enemigo, y se nos manifiestan a la vista, son de muy poca consideración (como se deja ver por lo referido anteriormente) supuesta la falta de gruesa artillería … procuran , sin embargo, el perfeccionarlas con ardor, y nosotros de no omitir cosa que pueda contribuir a formar nuestra defensa más gloriosa.


(según Loaiza hubo dos muertos y 5 heridos )


Día 6
ANONIMO.- Diario
En la madrugada de este día abrieron los enemigos en su campo un foso, desde la orilla del mar con dirección al ataque del Martillo, y a distancia de medio tiro de fusil de la torre de Santa Bárbara, sin que la guarnición de este puesto percibiese su trabajo a causa del continuado y vivo fuego que los enemigos hicieron en sus trincheras en aquella noche.
A las tres de la mañana entró un confidente, cuyas noticias se ignoran.
En el día se ha visto acopiar al enemigo crecido número de faginas, al paso que han continuado sus fuegos de mortero y cañón, a los que ha correspondido la Plaza.


LOAYZA.- Diario…
La noche del 6 salieron como unos 30 pasos fuera de la estacada D. Antonio Falcón , teniente de artillería , y el subteniente del Fijo, D. Miguel Zazo , con una compañía de granaderos de la Princesa; pusieron 18 bombas en forma de rosario sobre el glasis del camino cubierto , desde el fuerte de San Antonio al del Rosario, que es por donde se opina pueden atacarnos; las metieron media vara bajo tierra y colocaron una traína embutida en cuartones que llegaba a la estacada , para poder desde dentro darles fuego cuando lleguen los enemigos a este paraje, sin embargo que cuando aquí lleguen ya habrán sufrido el estrago de los hornillos que están a trechos por toda la inmediación de esta campo.


CABALLERO.- Diario…
La noche pasada trabajó el enemigo en abrir una especie de trinchera o zanja de medio tiro de fusil del torreón de Santa Bárbara, sin haberse percibido la guarnición de este puesto, tal vez con el ruido de la fusilería que ordinariamente granean desde hace 6 noches los enemigos hacia nuestros fuertes exteriores, de los cuales se les corresponde alternando con algunas morteradas de piedra, como se dispuso el 31 del pasado.
A las 3 de la madrugada entró un confidente cuyas noticias ignoro, y en el día hemos visto que acopiaba el enemigo crecido número de faginas al paso que ha continuado su fuego, arrojándonos 130 bombas y 25 tiros de cañón, a los que ha correspondido la Plaza proporcionadamente, sin cesar los trabajos dispuestos, descarga de las embarcaciones y conducción de las piezas de artillería dichas a los puestos que se destinan, y en la presente noche se están colocando parte de los rosarios de bombas convenidos para la anterior.


MIRANDA.- Diario…
En este se continúa la descarga de cañones que vienen de Barcelona, y al mismo tiempo nos han entrado varias otras embarcaciones con socorro de la costa de España, al favor de los serenos tiempos del poniente que reinan en toda ella.
Los enemigos han establecido una nueva batería de morteros poco distante del ataque de Santiago, al frente de nuestro fuerte de San Miguel (12), avanzando asimismo algunas trincheras de poca capacidad hacia este fuerte y el de Santa Bárbara, que está sobre su izquierda, con objeto, al parecer, de observar si la guarnición intenta alguna salida, temerosos de que se les clave e inutilice su artillería.
Por nuestra parte se ha proyectado el poner una hilera de bombas a tres pasos fuera de la estacada de la Victoria sobre el glacis del camino cubierto , desde el fortín de San Antonio hasta el del Rosario , que es el frente por donde se juzga ataque el enemigo, para que en este caso, dando fuego a las bombas por medio de una traína que tienen para este efecto , se sorprenda un poco al enemigo, ínterin vuelan nuestros hornillos del glacis y, estando aquella gente detenida encima , causen el estrago que se apetece, pensamiento útil verdaderamente.
Sigue el fuego de ambas partes sin diferencia notable, ni otra novedad.


(Hubo, según Loaiza, 93 bombas y 18 balas rasas)


FERNANDEZ DE CASTRO.- El sitio de Melilla…P. 50
(12) En el bombardeo al fuerte de San Miguel, murieron ese día el paisano Cristóbal Osea, carpintero que trabajaba en las obras de defensa; Agustín Bayer, soldado del regimiento de Bravante, y Agustín Pajero, desterrado de la compañía de Alba.


MORALES.- Efemérides…
De un casco de bomba murió Cristóbal Osea y de bala de fusil Agustín Payer.


(Según Loaiza, hubo tres heridos)


Día 7
ANONIMO.- Diario…
En la madrugada de este día se empezaron a colocar en el glacis del fuerte de la Victoria Grande un rosario de bombas que debe circular todo él a distancia de 12 pies del parapeto del camino cubierto y enterradas en la tierra para volarlas cuando lo pida la mayor urgencia en el caso de un asalto.
El fuego del campo ha sido más lento que el antecedente, y la Plaza les ha correspondido regularmente con el aumento de 4 cañones más en batería sobre los 16 que se tenían únicamente de buen servicio.


(Según Loayza, 53 bombas y 21 balas rasas)


Se prosigue en las descargas de los bastimentos… ( ) …y en los demás trabajos de fortificación y minas, pero con preferencia a los ramales que se dirigen al contraminador.


LOAIZA.- Diario…
No tardaron mucho los moritos en venir a registrar el paraje donde se acababan de enterrar las bombas, pero al llegar como a unos 80 pies de ellas se les hizo retirar. Esto nos dio a entender que estaban ya sobreaviso y nos retrajo por entonces de salir a poner más proyectiles.
Al amanecer del 7 se dieron baquetas a dos desterrados por ladrones. Hay tantos que quebrantan el séptimo mandamiento en la actualidad, y es tanta la benignidad que usan los jueces con ellos, considerando lo mucho que se sacrifican en defensa de la Plaza, que ya no se ahorca a ninguno, sino se les da palos a millares.
Para llevar la ley en todo su rigor sería preciso dar al verdugo más víctimas que las que nos hace el plomo enemigo, pues por más cuidado que se tiene, no pueden evitarse los mil desórdenes que ocurren a cada momento, principalmente en la puerta del Socorro, donde por echar cuanto antes las provisiones en tierra, hasta los mismos marineros arrojan al mar la mayor parte, siendo una lástima ver lo mucho que se pierde, y como la consternación del bombardeo no permite que se reciba nada por cuenta, de aquí que el mal sea incurable.
Llegaba el sol a la mitad de su carrera en este mismo día, cuando el Emperador, seguido de una gran comitiva, salió a pasear a caballo, llevando a su lado uno con una sombrilla verde.
Se están construyendo en la Plaza muchas explanadas para morteros y gran número de baluartes, con objeto de colocar las infinitas piezas de cañón que se reciben.
Se ha enviado una lancha a reconocer la Puntilla, con ánimo de hacerla cañonear por algunas embarcaciones.


CABALLERO.- Diario…
Continúa esta noche la colocación del rosario de bombas que estaba acordado por haber sospechado que los enemigos estaban dispuestos a impedirlo con motivo de que la noche anterior observaron la operación.
Durante el día ha sido su fuego lento disparándonos solo 53 bombas y 21 tiros de cañón, a los que ha correspondido la Plaza regularmente con el aumento de 4 cañones más en batería sobre l6 que tenía únicamente de buen servicio. Los trabajos de fortificación y descargas de víveres han proseguido, como la continuación y perfección de ramales de mina esforzando con preferencia el que se dirige al contraminador enemigo.


MIRANDA.- Diario…
Continúa el tiempo favorable y las embarcaciones su descarga con bastante ardor, hallándonos provistos de municiones de boca y guerra con bastante abundancia para algún tiempo.
Por la mañana hemos visto pasar al Emperador hacia la Alameda con una gran comitiva de caballería y uno siempre a su lado que lleva una sombrilla verde para cubrirle del sol. Se ven algunos caballos famosísimos y particularmente entre los que son de la caballería del Emperador.
Sus trabajos continúan con lentitud, sin novedad notable, y sus baterías el fuego igualmente. (13)
Por nuestra parte se trabajan algunas cuevas y subterráneos para abrigar los víveres y guarnición de descanso que debe residir en la Plaza.


FERNANDEZ DE CASTRO.- El sitio de Melilla… P. 50
(13) Este día fue alcanzada por un casco de bomba, que le causó la muerte, la vecina de esta ciudad María de Mora, que vivía en Melilla con su hija Teresa, siendo esta la única mujer que pereció en el asedio.


MORALES.- Efemérides…
De un casco de bomba murió María de Mora, en el sitio.


(Según Loaiza, un muerto y dos heridos)


Día 8
ANONIMO.- Diario…
Al amanecer de este día se reconoció haber formado los enemigos una trinchera o zanja, a corto tiro de fusil del fuerte de San Miguel, y han aproximado unas 50 varas la batería que estaba más retirada de la lengua del agua de mar.
También intentaron proseguir la trinchera o zanja que empezaron a abrir del 5 al 6, inmediata al torreón de Santa Bárbara, pero los fuegos de este les obligó a abandonarla.
Se suspendió la colocación de las bombas en el glacis de la Victoria, por los recelos que se tenía del campo de estar dispuestos a impedirlo, con motivo de haber observado nuestra operación de la noche antecedente.
El fuego del enemigo ha sido más vivo que ayer, y la Plaza correspondió con más viveza.


(Hubo, según Loaiza, 113 bombas y 37 balas rasas)


Siguen los trabajos de fortificación y minas, y demás providencias, con esfuerzo y utilidad posible.


LOAIZA.- Diario…
Llegó el día 8 y nos echaban las bombas de 20 en 20, y a veces de 26 en 26. Picáronse nuestras baterías y se les pagaba en la misma moneda, de suerte que a no ser por algunas desgracias que ocurrieron el espectáculo, principalmente el de la noche, nos hubiera divertido.
Sin embargo, el fuego no ha interrumpido los trabajos.
Llegaron dos confidentes y aseguraron que el ejército marroquí estaba sobradamente disgustado, incluso el Emperador. Que una partida de rifeños tenía proyectado echar azogue dentro de los cañones para que reventasen. Noticia que acogimos en lo que vale, pues demasiado nos consta que cuantas traen son patrañas, inventadas únicamente para sacarnos el dinero y reírse de nuestra credulidad. No falta, con efecto, quien los crea y afirme que si dentro de una olla o caldero de comida puesto al fuego se introduce una bolita de azogue, tan luego como la vasija se caliente, saltará en menudos trozos, despidiendo la comida que contenga. No concedo yo al azogue tal virtud, ni creo les sería fácil a los montaraces reunir la cantidad necesaria para conseguir su objeto, caso que pudiesen efectuarlo sin ser vistos.
Dijeron también que el Emperador había enviado a llamar a su hijo Muley Asy (Muley Iazid) para pedirle auxilio y consejos, sin embargo de estar muy enojado con él porque le había pasado 4.000 hombres a cuchillo y le iba usurpando el imperio; pero el infante, reputado entre ellos como un gran guerrero, se ha negado a venir.
El 8 entraron siete trozos o escuadrones de caballería, los más caballos blancos. Cada uno de los trozos traía cuatro banderas, formando el conjunto una vistosa perspectiva. Discúrrese entre nosotros si será el citado Infante, o algún otro refuerzo, si no es ya morisqueta preparada para aterrarnos, figurando que llegan de nuevo con la luz del día los que se retiran con la noche.


CABALLERO.- Diario…
En la noche anterior han formado los enemigos una trinchera o zanja a corto tiro de fusil del fuerte de San Miguel y han aproximado otras 50 varas la batería que estaba más retirada en la orilla del mar.
También emprendieron la continuación de la trinchera o zanja que habían abierto la noche del 5 al 6, inmediata al torreón de Santa Bárbara, pero los fuegos de este les han impedido su operación obligándolos a abandonarla y al mismo tiempo hemos proseguido la colocación del rosario de bombas en el glacis del fuerte de la Victoria, a lo que con la mayor eficacia, actividad y espíritu asistieron el general D. Juan Sherlot y el señor Gobernador, presenciando la operación que hacían los ingenieros sostenidos por dos compañías de granaderos situados en el camino cubierto y unos voluntarios de la Plaza apostados sobre el mismo trabajo del glacis.
El fuego del enemigo ha sido más vivo que ayer llegando al número de 133 bombas y 37 tiros de cañón, y la Plaza también ha acelerado más el suyo con el aumento de otros 4 cañones (de los 8 últimamente venidos) en batería, no obstante que de los que existían de hierro se nos ha reventado uno, y todos los trabajos de baterías, minas y demás providencias han seguido con esfuerzo y utilidad posible.


MIRANDA.- Diario…
En este se ha concluido de poner las bombas del proyecto anterior por el glacis del camino cubierto del fuerte de la Victoria, cuyo trabajo fue sostenido por una compañía de granaderos del regimiento de la Princesa, con la asistencia del General y Gobernador.
Asimismo se han construido algunas explanadas en la muralla Real de la Plaza para poner algunos morteros, y varias embrazuras en los demás baluartes para establecer igual número de piezas de cañón, a cuyo fin se está montando la artillería que hemos acabado de recibir, y la Plaza duplicará sus fuegos por este medio.
Se ha enviado también una lancha para reconocer desde el mar la situación de la Puntilla, con ánimo de hacerla cañonear por algunas embarcaciones de guerra que, flanqueando sus ataques y trincheras, puede causarles notable daño.
El fuego del enemigo ha sido bastante vivo en este día (14) y las bombas han venido a modo de nublado sobre la Plaza de 20 en 20 y hasta 32 a la vez, con lo cual no han dejado de causar algún estrago en la gente de la guarnición que está empleada en los trabajos. Y se continúan, sin embargo, con ardor.


FERNANDEZ DE CASTRO.- El sitio de Melilla…P. 51
(14) En los trabajos de atrincheramiento quedó despedazado este día el artillero Juan Martín, de la 5ª compañía del segundo batallón del Departamento de Cádiz


MORALES.- Efemérides…
Murió hecho pedazos por bomba Juan Martín.


(según Loaiza , un muerto y dos heridos)


Día 9
ANONIMO.- Diario…
En virtud de acuerdo anterior amaneció a tiro de cañón de la Puntilla, la fragata del Rey Santa Lucía, su capitán D. Francisco Cisneros, y, una señal convenida con la Plaza, empezó a hacer fuego regular de revés contra el ataque y espacioso valle que tienen los moros en otro sitio, y como de antemano se había suspendido enteramente el contrarresto de la Plaza y fuertes exteriores hacia esa parte, llamó toda su atención y la inesperada novedad de la fragata.
A este mismo tiempo salieron del apostadero del Rosario hasta 6 hombres escogidos entre los presidiarios más arrestados, que estaban prontos con fusiles y una bomba de a 12 cargada, y llegando a una claraboya recién abierta en la contramina dicha del enemigo que viene desde la Puntilla, abocaron y dispararon sus fusiles instantáneamente contra los moros que vieron muy inmediatos de la mina, arrojando también la bomba en ella, que reventó con poco efecto. Sucesivamente se retiraron y, repitiendo el fuego la fragata (a la señal convenida), volvieron (por) segunda vez los desterrados, con más utilidad pues la bomba hizo mucho estrago, desbocando y arruinando la mina, y aún incendió alguna madera de acodalados que tendría quizá con la ropa de los minadores muertos en sus minas, pues estuvo 3 horas y media saliendo de ella cantidad de humo. (Por) tercera vez hizo fuego la fragata y , haciéndole señal para suspenderlo, lo hizo así , y salieron sin detención los propios desterrados con sus armas y fuegos incendiarios, con los cuales llegaron hasta la trinchera del enemigo y le pegaron fuego por dos partes, retirándose después sin desgracias , no obstante de haber acudido los enemigos y hécholes fuego, al paso que recibieron el de los fusiles y pistolas de nuestros presidiarios a tan corta distancia como es la del espesor del parapeto de la trinchera.
Seguidamente fueron acudiendo los moros a apagar el incendio, pero los fuertes exteriores , que estaban prevenidos con su artillería , morteradas de piedras y fusilería, rompieron el fuego contra ellos con la mayor actividad, continuándolo también la fragata , de manera que , lejos de poder apagar el incendio , perecieron en él muchos de los que pretendían , en el término de 4 horas que duró el tesón de su temeridad y nuestro fuego, y por consiguiente fueron obligados a retirarse , dejando arder sus trincheras todo el día y aún mucha parte de la noche, con lo que quedaron destruidas , habiendo presenciado toda su función dicho Señor Gobernador y General , dando personalmente todas las disposiciones conducentes al acierto conseguido con la mayor eficacia y serenidad de ánimo, sin haberse recogido ni retirado de los fuertes la Victoria y el Rosario , con los ingenieros y tropa , desde las 11 de la noche , en que salieron para la colocación de las bombas referidas , hasta las 11 de este día , que duró la función.
Este día han disparado con actividad, y entre las bombas, algunas de 15 pulgadas, de que inferimos han aumentado algún mortero de este diámetro, pues hasta ahora solo las habían arrojado de a 12 (3) y granadas reales. La Plaza les ha correspondido con fuego activo, continuando del mismo modo el adelantamiento de trabajos, preparación y carga de hornillos, precaución de abrojos y mantas en los pasos que urgen más este requisito, por no haberlos para los demás puestos que lo requieren.


(Según Loaiza, hubo 123 bombas y 43 balas rasas)


EXTRACTO DE LAS PRINCIPALES OPERACIONES
El día 12 de enero (se equivoca en el día) doce desterrados mandados por un cabo suyo, arruinaron la mina de los enemigos, por medio de unas bombas que arrojaron dentro, con un valor inexplicable, y después pegaron fuego a sus trincheras, matándoles mucha gente por los vivos fuegos de Victoria Grande y la Plaza, y además una fragata de la armada llamada Santa Lucía.


LOAIZA.- Diario…
Anoche fondearon en esta bahía dos lanchones procedentes de Cartagena con un pliego cuyo contenido se ignora.
Hoy muy de mañana tomaron de remolque a la fragata Santa Lucía , conduciéndola hasta la Puntilla , donde se empezó una función que merece contarse detenidamente por lo imponente y majestuosa.
Apenas la luz del día permitió distinguirse los objetos cuando se enarboló en el fuerte de Victoria Grande una bandera encarnada con las armas de nuestro Rey, disparándose en el acto contra los parapetos enemigos todas nuestras baterías con aterrador estruendo. La fragata , que había llegado ya a su punto de ataque , rompió también un nutrido fuego sobre los campamentos marroquíes , viéndose a los primeros disparos volar hechos pedazos cinco o seis moritos que sin duda no tendrían gana tan temprano de ir a ver la zanca a su profeta. Levántanse despavoridos los sitiadores y lanzándose fuera de sus tiendas y ataques ven la bandera encarnada , que nunca hasta entonces se había izado , y aceptando el reto , corren furiosos hacia la fragata , enviándola una lluvia de plomo. Manda nuestro Comandante general que se armen todos los de la Plaza y se distribuyese hasta al más inútil desterrado fusil, pistola, bayoneta y sable, coronándose en el acto los parapetos con una improvisada tropa de nuevos defensores. Ya al principio del sitio, un día que se tocó generala, se había hecho un reparto de armas parecido, entrando en él hasta los sacerdotes.
El fuego se había generalizado en ambas líneas y era cada vez más vivo, siendo peligroso en tal momento poner el cuerpo en descubierto.
Sin embargo , dos desterrados, uno de ellos llamado Osete, natural de Ceuta , y otro D. José Elorbi , de Córdoba , armados hasta los dientes , y llevando además una bomba cada uno con mecha encendida , salieron al campo fronterizo por el rastrillo de la Victoria y echaron la mortífera carga por las bocaminas del moro. Volvieron ilesos y cundiendo el entusiasmo entre sus compañeros, tornaron a salir hasta doce de los más bravos, precedidos por un cabo de grande espíritu nombrado Alonso Martín, que pertenecía, como todos, a la compañía de descubridores. Lleváronse cuatro bombas, fuegos de incendiar y mechas, y llegado que hubieron a la mina de la Puntilla, embocaron, por las cuatro claraboyas que tenían abiertas los moros en ella para arrojar los escombros, tres de dichos proyectiles, porque el otro rodó al mar. Corrieron a la trinchera , tras la que estaban muchos moros guarecidos del fuego de la Plaza y al ver estos asomar los fusiles por encima de la trinchera huyeron despavoridos creyendo que venían muchos cristianos. Saltan entonces los nuestros , matan a los centinelas moriscos e incendian sus ataques ; mas volviendo la cara los fugitivos y avergonzados de su cobardía , por ser tan corto el número de contrarios, se revolvieron valientes sobre ellos , y aun algunos treparon por cima del fuego, por si nos podían coger alguno vivo, al paso que corría a su socorro la mayor parte de su ejército; pero advertidos los nuestros del peligro , se retiraron con orden al rastrillo por sitio donde no fuesen molestados de nuestra artillería , llegando sin lesión alguna . Seguía la fragata cañoneando la morisma, que cada vez iba en aumento, y asestándoles la Victoria seis cañones de metralla hizo, al descargarlos a un tiempo, tal carnicería que quedó el campo sembrado de cadáveres, calculándose en 700 los que mordieron el polvo.
Largo tiempo continuaron, tanto nuestras bocas de fuego como las marroquíes, vomitando la muerte y la destrucción, llegándose a nublar el sol con el humo que de la pólvora y el incendio de las trincheras se mezclaba. El acierto por parte de nuestros artilleros fue general, pero sobre todos merece especial mención el comandante de artillería del fuerte de la Victoria, el capitán D. Carlos Ceballos y la demás guarnición de este fuerte, no solo por lo certero de sus disparos, sino por lo nutrido de estos, pues llegaron a gastar hasta 12.000 cartuchos ellos solos, y por el entusiasmo de que se hallaban poseídos. Anímabanse los soldados unos a otros, diciéndose: Vamos, hijos, que a dos o tres no más cabemos cada uno. Hasta el cirujano D. Jorge Grainell estaba con un fusil en el sitio más avanzado, haciendo prodigios de valor, y tan empeñado en la pelea, que habiéndole llamado su compañero D. Francisco Roca para que le ayudase a curar los heridos, contestó : Que aunque se muriesen todos y le diesen mil pesos no abandonaba el parapeto. Los sirvientes dejaban la cocina y se ponían a hacer fuego como unos valientes y, en fin, hasta el fraile Francisco se ocupaba de dar cartuchos a mano. La función ha sido completa y gloriosa.
Hemos advertido hoy que los enemigos nos han enviado otra bomba de a 15 pulgadas, con peso de 9 arrobas y 8 libras, y rellena de tierra y hierba, sin duda con intención de que la veamos y nos amedrentemos, pero se llevan un solemne chasco; en primer lugar, porque estamos curados de espanto, y en segundo, porque sabemos que bombas de estas dimensiones no se forjan ya, pues si algunas tienen no serán, ni de esta época ni muchas, y puede que sean de las 120 que dijo el renegado había traído el ejército. También dijo que de las de a 12 pulgadas tenía el Emperador 68.000 y cuatro almacenes de pólvora, con intención de gastarlos en el sitio de la Plaza.
Queda referido que nuestros bravos descubridores no sufrieron la menor lesión, y aunque mayor gloria les cupo a los dos primeros, todos se señalaron después. Por ello el señor Comandante General les dio las más expresivas gracias y les prometió la libertad en nombre del Rey (recompensa de gran valía para ellos, pues el que menos tiene diez años y retención de presidio). Les dio dos doblones de a 8 a cada uno para una merienda, y entre algunos otros oficiales se les recogió un guante regular, pasando después reunidos a dar gracias a Nª Sª de la Victoria por haberles librado de todo mal.
Con este ejemplo ha cundido de tal suerte el furor bélico entre confinados y soldados , especialmente voluntarios de Cataluña, que buscan empeños cerca del general para que se les permita salir a pelear con los moros cuerpo a cuerpo; unos prometen ir a clavar la artillería enemiga; otros llegar al otro lado de la laguna y traerse los rebaños; quien propone asaltar una ranchería que hay a espaldas del Atalayón y hacer prisioneros los moros , moras y niños que encuentre ; quien proyecta otras empresas que al mismo Hércules dieran grima. Pero el jefe, pesándolo todo con madurez y previendo que por estas partes no hay para los nuestros retirada posible, se ha negado a sus instancias.
Respecto de desgracias, tuvimos: la de un marinero de la fragata que se le fue un tiro y le llevó un brazo; un muerto y un herido de bomba en el fuerte de la Victoria, y otro que su mismo fusil le quitó un dedo; dos heridos de bala morisca en el fuerte del Rosario, y otro caso bien particular que ocurrió en la cortina. Un casco de bomba despanzurró a un granadero de Nápoles; creyéronlo muerto, lo llevaron al camposanto y lo arrojaron a un hoyo que había prevenido al efecto. Nadie se acordaba ya del granadero cuando le dio gana a un curioso de entrar en dicho camposanto, que es un corral lindante con la iglesia, y oyó que echaban muchos votos y por vidas; se acercó y vio que estaba vivo. Sacáronlo de la fosa y lo llevaron al Hospital de la Sangre, donde falleció a las pocas horas. Otro soldado iba corriendo por la mina en dirección al fuerte del Rosario, cayó en una trampa que tenían puesta los moros y se mató. Tiene diez varas de profundidad. Algunos más han caído en ella, pero han recibido poca lesión.
Contusos y heridos de poca gravedad hemos tenido bastantes. Sin embargo, no tardarán estos muchos días en volver a las murallas.


CABALLERO.- Diario…
En virtud de acuerdo anterior amaneció a tiro de cañón de la Puntilla la fragata del rey Santa Dorotea, (el resto está copiado literalmente del diario anónimo, con la salvedad de indicar que se tiraron sobre la plaza 43 tiros de cañón y 143 bombas)


MIRANDA.- Diario…
La mañana de este día se dispuso que 12 desterrados, hombres de conocido valor, saliesen al campo enemigo y arrojaran unas bombas por tres o cuatro claraboyas de la mina del enemigo (15), que caen hacia el mar, y les sirven para echar la tierra que sacan de su contramina de la Puntilla, distante como cuatro toesas del fuerte del Rosario.
Asimismo se mandó que una fragata de guerra se arrimase por aquella parte y cañoneara dicho fuerte y ataque de la Puntilla.
Ínterin se arrojaron fuera de la estacada a cuerpo descubierto los desterrados hombres y sorprendieron un moro que estaba de centinela en la primera claraboya de la contramina, le mataron y arrojaron hasta tres o cuatro bombas de a 9 pulgadas por dichos agujeros. Los moros que estaban en la mina se retiraron precipitadamente huyendo del estallido y humo de las bombas ( que era suficiente para sofocarlos si se mantenían allí ) a su trinchera ; nuestros desterrados , entonces animados del buen suceso de las bombas y protección del incesante fuego de la fragata que enfilaba dicha trinchera , se arrojaron a poner fuego a esta (con algunos combustibles a propósito) sin embargo de haber allí más de doscientos hombres que , creyendo fuese alguna salida que hacía la guarnición, se pusieron en fuga , y entonces los nuestros , aprovechando la ocasión , dieron fuego a la trinchera, lo cual visto por los moros , y que no era salida formal como se pensaron , volvieron sobre los nuestros, que tuvieron la fortuna de escapar protegidos del fuego de los fuertes de la Victoria, Rosario y San Antonio.
Con esta novedad se puso en armas todo el campo enemigo, marchando hacia la Puntilla con tanta precipitación que abandonaron sus baterías y ataques de la derecha, en cuyo tiempo, si salen tres o cuatro compañías de granaderos, logramos sin pérdida de un hombre clavar toda la artillería que el enemigo tiene en sus baterías de la playa, sin que lo pudiese remediar. Pero a poco tiempo después, percibiendo su imprudente descuido, envió gente que reforzase dichos puestos, y comenzaron sus baterías de mortero el fuego más vivo que han hecho jamás. Entre las bombas que arrojaron y quedaron sin reventar se encontraron dos que pesaban cerca de diez arrobas cada una.


FERNANDEZ DE CASTRO.- El sitio de Melilla… P. 52
(15) Salió al mando de los doce valerosos desterrados el cabo de las compañías fijas de Melilla D. Alonso Martín, quien fue agraciado por orden de Carlos III, cuando conoció el glorioso hecho, con el empleo de sargento y la graduación de alférez de Infantería. A los doce desterrados les fueron conmutadas las penas impuestas, como premio a su proeza, dejándose al arbitrio del General una mayor recompensa.
Este día murieron por causa del furioso bombardeo enemigo José Soline, soldado granadero del Regimiento de Nápoles; Matías Torrijo, soldado del Regimiento de la Princesa; Baltasar Giner, del batallón de Ligeros de Cataluña, y el desterrado de Maestranza Francisco Madrigal.


MORALES.- Efemérides….
José Soline, Matías Torrijos y Baltasar Giner murieron de casco de bomba.


(Según Loaiza, hubo un muerto y 9 heridos)


Día 10
ANONIMO.- Diario…
Por acuerdo con la Plaza se arrimó a tiro de la Puntilla la fragata del Rey Santa Dorotea, su capitán D. Josef Aguirre, e hizo fuego a su discreción contra los objetos enemigos que pudiera alcanzar y, en efecto, les obligó a retirarse varias tiendas y dicen que les mató e hirió alguna gente, con cuyo motivo se notó que los moros transportaban dos morteros de las otras baterías hacia dicha Puntilla, sin duda para establecerlos en defensa de la incomodidad que le causan dichas naves.
La noche anterior han adelantado algo la zanja o trinchera frente a San Miguel.
En este día han continuado sus fuegos, usando de algunas bombas de a 15 pulgadas, y a que ha correspondido la Plaza con buen acierto contra sus baterías, sin cesar en la acelerada ejecución de cuantos trabajos y precauciones son dables para nuestra mejor defensa.


(según Loaiza, hubo 96 bombas y 28 balas rasas )


LOAIZA.- Diario…
Volvió a enarbolarse el día 10 en la Victoria la bandera encarnada, señal que esperaba la otra fragata que hay en esta bahía, para arrimarse a la Puntilla. Efectuólo sin trabajo y cañoneo el puesto, pero no obtuvo el éxito de la primera, porque acudieron pocos moros y aun estos guarecidos tras de una batería de cañones que han levantado esta noche en dicho sitio, escarmentados sin duda del ataque de ayer. Se les echaron de dicho buque algunas bombas, pero en su mayor parte fueron mal dirigidas, las que no reventaron en el aire.
También han salido en esta noche pasada las lanchas de las dos fragatas, armadas en guerra, a reconocer las costas enemigas hasta la Restinga, tierra de los alarbes, que empieza de la boca allá de la laguna. Corriéronse asimismo hacia los Farallones, que son tres piedras o isletas situadas sobre el cabo Tresforc , por si pasaba a la ensenada de Botoya , próxima a dicho cabo, algún navío inglés cargado de artillería para auxiliar a los moros , pues se sospecha de ellos.


CABALLERO.- Diario…
(Copiado del anónimo, con excepción del siguiente párrafo: ...algunas bombas de a 15 entre 93 que nos han disparado y 21 tiros de cañón…)


MIRANDA.- Diario…
En este día se arrimó otra fragata de guerra hacia la Puntilla y cañoneó igualmente aquel puesto aunque no con tanto suceso como la del día antecedente, por no haber tanto número de enemigos y hallarse estos ya escarmentados de la pasada. Han probado a tirar algunas bombas sobre dicha fragata pero con muy poco suceso.
En sus obras de ataque no se nota más novedad que la de haber cambiado algunos morteros a una pequeña batería que están perfeccionando junto a la Rambla, y concluido sus trincheras comenzadas anteriormente desde Santiago hacia San Lorenzo, etc.
Se observó a la madrugada una niebla tan espesa sobre todo el campo que impedía ver la estacada de los fuertes más inmediatos.


(dos heridos, según Loaiza )


Día 11
ANONIMO.- Diario
Se ha notado lentitud en el fuego enemigo…. ( Según Loaiza , 64 bombas y 16 balas rasas) …y la Plaza ha continuado con su fuego regular y el adelantamiento de los trabajos.


LOAIZA.- Diario
Amaneció el 11 y vióse con sorpresa, por ser notable atrevimiento, que a tiro de pistola de la Victoria, en la Rambla, habían construido una trinchera.
Han pegado fuego esta noche los enemigos a la estacada del fuerte de San Antonio, ardiendo bastantes estacas y llegando a desarrollarse el incendio hasta cebarse en las inmediatas a la salchicha por donde va la traina que lleva el fuego a las bombas enterradas en el glacis de la estacada referida, pero se acudió oportunamente y se remedió sin desgracias.
Otras tentativas han hecho de incendio, tanto en este como en otros fuertes, pero todas sin fruto, porque se ha logrado atajar en su principio, y aun alguna que otra vez se ha quedado algún moro en la estacada.


CABALLERO.- Diario…
Se ha notado lentitud en el fuego del enemigo, reduciéndose a solas 64 bombas y 16 tiros de cañón.
La Plaza ha continuado con su fuego regular y el adelantamiento de trabajos acostumbrado.


MIRANDA.- Diario…
Estos días hemos recibido continuos socorros de Málaga en más de diez embarcaciones que han llegado cargadas de municiones de boca y guerra… ( ) …y nuestras embarcaciones de guerra han enviado sus lanchas a reconocer la costa del enemigo hasta la Restinga, lo que ejecutaron con felicidad.
Por la noche (del primero) pusieron los enemigos fuego a nuestra estacada del fuerte de San Antonio y se quemaron hasta 20 estacas, lográndose apagar con tanta felicidad que ya ardían las inmediatas a la salchicha por donde se comunica el fuego a las bombas que tenemos puestas encima del glacis de dicha estacada. (16)


FERNANDEZ DE CASTRO.- El sitio de Melilla… P. 54
(16) En la acción del día 11 en la estacada del fuerte de San Antonio, hallaron gloriosa muerte Isidro Currió, soldado de la 3ª compañía del segundo batallón de Ligeros de Cataluña, y Francisco Palomo, desterrado de la compañía de D. Vicente Alba.


MORALES.- Efemérides….
Murieron Pedro Madrigal y Juan Alonso de un casco de bomba.


(Según Loaiza, hubo 6 heridos)


Día 12
ANONIMO.- Diario…
A las 4 de la madrugada se aproximaron a la estacada del camino cubierto, frente del apostadero de San Antonio , dos o tres moros, y pegaron fuego a dicha estacada, pero en el mismo hecho fue visto , contenido y reparado inmediatamente el daño.
Este día ha proseguido la lentitud en el fuego enemigo, correspondiendo la Plaza proporcionadamente… (Según Loaiza, 128 bombas y 23 balas rasas) …y con toda eficacia en el adelantamiento de trabajos.


LOAIZA.- Diario…
El 12 entró un confidente y dijo que el alcalde Amar, con 500 moros de la Alcaladía, está de guardia en la Puntilla desde el día 9 en que salieron nuestros descubridores.


CABALLERO - Diario…
(copiado del diario anónimo, con la diferencia de que , según Caballero, fueron 3 o 4 moros los que se aproximaron, y se lanzaron , por parte del enemigo, 148 bombas y 23 tiros de cañón)


MIRANDA.- Diario…
…por la noche intentaron poner fuego a la misma estacada (del fuerte de San Antonio) por tres ocasiones, pero nunca lograron el fin, por la vigilancia de la gente, que se dispuso quedase en el camino cubierto para guardarla.
El bombeo sigue en los mismos términos, y nuestros trabajos con adelanto.
A las cinco de la mañana llegó un moro confidente y sus noticias solo fueron reveladas al general y gobernador.


MORALES.- Efemérides…
Murieron en este día Isidro Currió de un casco de bomba y Francisco Palomo de bala de fusil.


Día 13
ANONIMO.- Diario…
Continuaron los enemigos la determinación de venirnos a incendiar la estacada dicha, pero habiéndolo puesto en práctica por tres veces, esta madrugada han sido siempre rechazados sin dejarles conseguir el fin, de la prevención de estar apostados en el camino cubierto algunos voluntarios de la Plaza para este efecto, sin haberse tomado antes esta providencia para evitar el riesgo y deserción.
Al amanecer llegó un confidente del campo, pero se ignoran las noticias que ha dado a los señores General y Gobernador.
El fuego enemigo ha seguido con lentitud… (Según Loaiza, 31 bombas y 11 balas rasas) …y la Plaza les ha correspondido los trabajos y particularmente el de las minas.


LOAIZA.- Diario…
Hay noticias que se aguardan hasta 40 cañones de batir y otra multitud de pertrechos de guerra. No se sabe para que es tanto, porque tan sobrados estamos de todo que hoy mismo se ha vuelto a Málaga una embarcación con 700 quintales de pólvora y otra con un tercio del regimiento de Zamora, porque ni hay donde ponerlos ni los necesitamos.
Pasó el día 13 sin que nos enviaran más bombas que tres, de las cuales dos reventaron en el aire y la otra dentro de su mortero.
Por la noche se oyeron flautas y tamboriles en el campo; nosotros correspondimos a su serenata armando un concierto de guitarras y violines en nuestras cortinas que duró hasta la madrugada. Con esto verán que ni en bravura ni en galantería les queremos ceder la primacía.


CABALLERO - Diario…
(Copiado del anónimo, con la diferencia de ser 13 el número de voluntarios, y de haber tirado el enemigo 31 bombas y 11 cañonazos)


(9 heridos, según Loaiza)


Día 14
ANONIMO.- Diario…
En el fuego enemigo no se ha notado más alteración que la de haber colocado un cañón de a 12 en la batería de la playa, tirándonos con él y los demás hasta el número de 25 cañonazos y 23 bombas, recibiendo sus baterías la competente oposición de las nuestras con bastante acierto.


(Según Loaiza, 62 bombas y 25 balas rasas)


Al mismo tiempo que hemos adelantado los trabajos preservativos y reparaciones provisionales, según costumbre, como la descarga de socorros que han venido de España, y entre ellos 30 cañones de hierro con sus montajes, batería, bombas, granadas y otros pertrechos, que han conducido dos fragatas de S.M., y esta noche se atiende al descargo de dicha artillería.
Igualmente se han desembarcado 70 desterrados y 45 soldados que venían de escolta y quedan en reemplazo de las faltas que hasta ahora hemos tenido.


LOAIZA.- Diario…
Sobre las cuatro de la mañana serían del 14 cuando se arrimaron siete de nuestras lanchas bien armadas a la boca de la Laguna, con el objeto de llamar la atención de los moros hacia aquel punto y hacer salir los de la Puntilla, que con su batería y fusiles impiden los desembarcos. Nada se ha conseguido, pues permanecieron en sus puestos, retirando únicamente la tienda del Emperador hasta ponerla en un collado, y levantando a su lado una batería con uno o dos cañones. Han removido también las demás tiendas, pero su ánimo ha sido quitarlas de las vertientes de los montes.
Como apenas nos habían hostilizado el día anterior, creímos que querían ser amigos nuestros. Hoy nos han hecho ver que nos engañábamos, esforzándose por recobrar el tiempo perdido. El bombardeo ha sido horroroso, pero solo hemos tenido dos muertos: un soldado voluntario a quien un casco de bomba salpicó los sesos en el cuartel del Hospital, y otro de Nápoles que perdió un pie. Hallábase D. Félix Álvarez, subteniente de la Princesa, agregado a la artillería en la descarga, cuando un casco de otra le agujereó la capa y la casaca, haciéndole solo en la carne un ligero rasguño.


CABALLERO.- Diario…
(Copiado del diario anónimo, con la salvedad de ser 25 los cañonazos y 92 las bombas)


MIRANDA.- Diario…
Han llegado algunas embarcaciones con pertrechos y artillería que nos hacía falta bastante para acabar de guarnecer nuestras baterías que, como se ha dicho, estaban solo con 14 cañones útiles.
En las del enemigo se cree haya algunas piezas desmontadas por el cañón nuestro, respecto del poco uso que hacen los suyos contra las lanchas nuestras que ejecutan el desembarco, pero no así de las de mortero que montan hasta 35 piezas útiles en el día.
No se ve cosa notable en su campamento, ni trabajos de ataque.


(Según Loaiza, hubo tres muertos y 14 heridos)


Día 15
ANONIMO.- Diario…
La noche anterior se han descargado 16 de los 30 cañones dichos, con parte de sus afustes, bombas y pertrechos.
El fuego del enemigo ha sido algo vivo… (Según Loaiza, 108 bombas y 46 balas rasas) …y han trabajado, aunque poco, en la trinchera frente a San Miguel… ( ) …al paso que nuestros trabajos han seguido con el adelantamiento posible (17).


LOAIZA.- Diario…
Anoche les dio a los moros por hacer locuras, cantando, gritando a cual más podía.
Poco después de anochecido se acercó uno diciendo: ¡Pedro!, que es seña convenida para que se conozca por nuestros centinelas viene confidente; repitiendo la palabra si vienen dos, o diciendo tres veces ¡Pedro! si son tres, etc. Metiéronlo, como se acostumbra, entre rastrillos, vendáronle los ojos y lo llevaron a presencia del general y el intérprete, a quien únicamente revelan sus confidencias que, como llevo dicho , las más de las veces son embrollos para sacarnos el dinero. Este dijo la suya, y debió ser de gran interés, por cuanto a poco rato salió de esta bahía con dirección al primer puerto de España un bastimento con pliegos reservados. Al moro le sacaron por la puerta del Socorro en una lancha y lo llevaron a una playa bien distante para que no fuese visto de los suyos.
Se han recibido cartas de Alhucemas con la noticia de asegurar un confidente que los hijos del Emperador se han retirado de este campo con su ejército, y que han pasado por allí en dirección a Fez, proponiéndose celebrar la pascua con sus madres y no volver más al sitio.
Era de noche cuando llegó un renegado al rastrillo de la Victoria y empezó a batir palmas con las manos. No estaban los nuestros, a lo que se vio , con ganas de bromas, y le contestaron con la boca de sus fusiles, y enfurecido el rondador nocturno con tan brusco y descortés recibimiento, les empezó a gritar: ¡Almas de tal, vuestras asaduras me he de comer¡. Algunos más que estaban con él, siguieron su ejemplo, voceando en buen castellano: ¡Perros cristianos, dejad la Plaza, porque si no mañana o el otro os hemos de pasar a cuchillo! Otros, con risas y algazara, se chanceaban con los centinelas o decían las novedades del campo a su capricho, nombrando infinidad de renegados que hay en él; todo con objeto de trabar conversación y mentir en grande, pero se llevaron un chasco solemne, porque a nuestra guarnición les está vedado el contestarles, no solo en arábigo (pues a uno que les hablaba en él lo han enviado a España), sino en nuestro mismo idioma.


CABALLERO.- Diario…
(Copiado del anónimo, con la salvedad de que menciona las 108 bombas y 46 tiros de cañón del enemigo)


FERNANDEZ DE CASTRO.- El sitio de Melilla…. 55
(17) Fue muerto el día 15 de enero, en una de las troneras del fuerte de San Miguel, José Masachs, del segundo batallón de voluntarios de Cataluña.


MORALES.- Efemérides…
José Masachs murió en San Miguel de bala de fusil.


(Según Loaiza, 4 muertos y 16 heridos)

No hay comentarios: